El Arsenal Football Club volvió a escribir su nombre en las páginas doradas del deporte británico. Este martes, el conjunto londinense se consagró matemáticamente campeón de la Premier League 2025/26, una conquista que desató la euforia colectiva y puso fin a más de dos décadas de sequía en la máxima categoría inglesa.
La definición llegó de manera anticipada y sin que el puntero debiera salir al campo. El Manchester City, único perseguidor con chances de arrebatar el liderato, empató 1‑1 en su visita al Bournemouth en el Vitality Stadium. El gol agónico de Erling Haaland no alcanzó para revertir el tanto inicial de Junior Kroupi, dejando a los de Pep Guardiola a cuatro puntos con solo una fecha por delante y otorgando el título automático a su rival.
Para la institución de la capital, esta estrella representa su decimocuarto título de liga en la historia de la primera división. Así, el club del Emirates Stadium consolida su posición como el tercer más laureado de Inglaterra, detrás de Manchester United y Liverpool, ambos con veinte trofeos.
La consagración adquiere un tinte especial al quebrar una racha negativa que se extendía desde la mítica temporada 2003/04, cuando bajo la conducción de Arsène Wenger el equipo conquistó la liga de manera invicta, ganándose el apodo de Los Invencibles.
El artífice de esta reconstrucción fue el técnico español Mikel Arteta, quien logró su revancha personal desde el banquillo. Exmediocampista y capitán del club, supo moldear una plantilla competitiva y regular que superó las frustraciones de haber quedado subcampeona en campañas consecutivas. Pero también tuvo una mano derecha de valor incalculable: la presencia de Gabriel Heinze como asistente, quien se coronó como el primer argentino en ser parte de un plantel campeón del Arsenal, un hito para el deporte nacional.
El rendimiento colectivo se apoyó en la incorporación del delantero sueco Viktor Gyökeres, máximo goleador del plantel con 14 tantos, y en una defensa implacable que permitió al arquero David Raya quedarse con el Guante de Oro por tercer año seguido.
Lejos de conformarse con el festejo doméstico, los cañones de Londres apuntan ahora al plano internacional. Tras cerrar la liga frente al Crystal Palace, la delegación viajará a Budapest para enfrentar al Paris Saint‑Germain en la final de la UEFA Champions League, buscando un doblete histórico sin precedentes.
We did it, together. pic.twitter.com/wQDp02LvLd
— Arsenal (@Arsenal) May 19, 2026
El arribo de Gabriel Heinze al cuerpo técnico de Mikel Arteta se dio en el inicio de la temporada, como parte de una estrategia para sumar experiencia y carácter al vestuario. El exdefensor argentino, con pasado en clubes de elite como el Manchester United y el Real Madrid, aceptó el desafío de trasladar su impronta competitiva al banquillo londinense, pero no solo por su pasado como exjugador, sino también por la experiencia acumulada como DT en Godoy Cruz, Argentinos Juniors, Vélez Sarsfield, Atlanta United y Newell’s Old Boys.
Su incorporación fue interpretada como un movimiento clave para reforzar la identidad del equipo, aportando una mirada externa y un estilo de trabajo exigente que complementó la filosofía del entrenador español.
La importancia de Heinze se reflejó rápidamente en la solidez defensiva y en la intensidad táctica que caracterizaron al Arsenal campeón. Su capacidad para transmitir disciplina y agresividad ordenada permitió que la zaga se consolidara como una de las más firmes del torneo. Además, su cercanía con los jugadores sudamericanos generó un puente cultural dentro del vestuario, fortaleciendo la cohesión de un plantel que necesitaba dar el salto definitivo hacia la gloria.