La expresidenta Cristina Kirchner le envió un audio al poeta y escritor Nahuel Arrieta, conocido artísticamente como “Poesía Barro”, luego de recibir sus libros y tras la reciente presentación de “Cosmogonía Marginal” en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
El audio fue difundido por el periodista Nelson Santacruz, vecino de la Villa 21-24, quien destacó el gesto político de la exmandataria “en medio de los ataques a las villas”.
La comunicación de Cristina Kirchner llegó después de que Arrieta le hiciera llegar ejemplares de sus obras, atravesadas por la identidad barrial, la cultura popular y las experiencias de vida en uno de los asentamientos más grandes de la Ciudad de Buenos Aires.
En el audio, Cristina Kirchner le agradece al autor el envío de sus libros “En la pared” y “Cosmogonía Marginal”, y destaca especialmente el valor artístico y humano de su escritura.
“Quiero que le transmitas a Nahuel Arrieta, que fue tu alumno, tengo entendido, de agradecimiento primero por haberme enviado su obra En la pared, que fue hecha a pulmón, claramente, con tapas de cartón”, expresó la exvicepresidenta.
También hizo referencia a la reciente presentación del libro en la Feria del Libro y elogió el contenido del poemario. “Quiero que le transmitas primero mi agradecimiento por las dedicatorias que me puso en ambas obras, pero sobre todo que le transmitas mi admiración por el talento para expresar tantas cosas”, señaló.
En otro tramo del mensaje, Cristina destacó particularmente el cierre de “Cosmogonía Marginal” y trazó un paralelismo con el escritor César González, surgido de la villa Carlos Gardel. “Me quedo con el último poema que escribe en Cosmogonía Marginal. Una verdadera poesía al amor y a lo colectivo. Me hizo acordar en cierta manera a César González”, afirmó.
Finalmente, cerró el audio con una definición contundente sobre la obra del autor villero: “Una maravilla, una maravilla. Gracias”.
Cristina F. de Kirchner le mandó un audio a u vecino artista mío de la Villa 21-24: Nahuel Arrieta. Por el libro q saco recientemente y q lo presentó en la Feria del Libro. Alegrías colectivas y también un gesto político de CFK en medio de los ataques a las villas. Imagen IA. pic.twitter.com/l7HfVBYp8T
— Nelson Santacruz (@NelSantacruz) May 20, 2026
Nahuel Arrieta nació y creció en la Villa 21-24 y Zavaleta, en el barrio porteño de Barracas. Poeta, escritor y murguero, construyó una obra atravesada por la vida comunitaria, la cultura popular y las tensiones sociales que atraviesan los barrios populares.
Es hijo de Julio Arrieta, histórico impulsor cultural de la Villa 21, ligado al teatro, la murga y el cine comunitario. De allí heredó, según suele contar, “el berretín de artista”.
Sus primeras experiencias artísticas estuvieron vinculadas a la murga barrial y a la escritura de canciones populares. Integró desde chico la agrupación “Lxs Compadritxs de Barracas” y, con el tiempo, comenzó a escribir poesías y a rapear en el tren Roca para sostenerse económicamente luego de quedarse sin trabajo.
Actualmente es padre de tres hijas, trabaja en un lavadero de autos y colectivos y cursa estudios terciarios en el Profesorado Pueblos de América para convertirse en maestro.
La primera obra de Arrieta, 'En la pared, poesía de barro', surgió de manera completamente autogestiva. Ante la imposibilidad de costear una edición tradicional, decidió fabricar sus propios libros.
“Los libros son dos tapas de cartón con un par de hojas”, resumió alguna vez el autor sobre el origen de su proyecto.
Con cartones reciclados, fotocopias, hojas cosidas y tapas pintadas a mano, armó artesanalmente los primeros ejemplares y comenzó a venderlos en lecturas, actividades culturales y espacios comunitarios.
El propio Arrieta vinculó ese proceso creativo con la historia de construcción de las villas. “Comparo mi necesidad de contar y de crear un libro con la necesidad y la realidad habitacional que vivimos en la villa”, explicó al recordar cómo sus padres y abuelos levantaron sus casas “con chapa, palito y cartón”.
Su segundo libro, “Cosmogonía Marginal”, fue publicado a través de una editorial y profundiza sobre los vínculos comunitarios, la resistencia cultural y la vida cotidiana en los barrios populares, aunque sin abandonar una mirada celebratoria.
“Acá vas a encontrar canciones de resistencia, de alegría, se le canta al Dios Momo, empoderamiento desde el festejo”, definió el escritor sobre la obra.
La reciente presentación del poemario en la Feria Internacional del Libro fue celebrada por distintos sectores culturales y militantes como un hecho simbólico y político. Para Arrieta, la llegada de “la voz de la villa” a ese ámbito representó la posibilidad de disputar espacios históricamente asociados a sectores tradicionales de la cultura argentina.
“Entrar a esos lugares con la pata embarrada, con las palabras nuestras y decir ‘estamos acá’ no porque queremos habitar tu lugar, sino para disputar el espacio”, sostuvo el poeta.