El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, comenzó a mover fichas fuera de la provincia y ya se mete de lleno en la disputa por el control del radicalismo porteño. Esta semana se lanzó la Fundación Deliberar, un espacio encabezado por el dirigente porteño Lucas Clark, que busca construir una alternativa interna frente al liderazgo de Martín Lousteau dentro de la UCR de la Ciudad de Buenos Aires.
Buenos Aires es la ciudad más rica y más conectada de la Argentina. Tiene infraestructura, talento, historia y una escala única en América Latina. Pero hace tiempo sus vecinos sentimos que la Ciudad no está a la altura de lo que promete.
— Fundación Deliberar (@DeliberarCABA) May 18, 2026
Esa paradoja no es casual: durante años,… pic.twitter.com/nmfFrHhlRo
Clark, abogado y actual prosecretario administrativo del Senado, mantiene una relación política con Cornejo desde hace más de dos décadas. El dirigente trabajó como asesor del mandatario mendocino durante sus etapas como diputado y senador nacional, y hoy aparece como una de las terminales políticas del cornejismo en CABA. Desde el entorno del gobernador reconocen que hubo aval político para avanzar con el armado, aunque aclaran que la iniciativa nació desde el propio sector porteño.
La aparición de Deliberar se da en medio de la pelea silenciosa que mantiene Cornejo con Lousteau por el rumbo nacional del radicalismo. Mientras el senador porteño conserva influencia en la estructura partidaria de la Capital, el mendocino intenta construir volumen político con dirigentes alineados a una visión más cercana a acuerdos con el PRO y sectores dialoguistas.

Clark viene marcando diferencias públicas con el esquema que conducen Lousteau y Emiliano Yacobitti. En distintas intervenciones cuestionó que el radicalismo porteño “perdió el rumbo” y dejó de representar a los afiliados históricos del partido. También defendió el modelo de gestión mendocino y aseguró que muchas de las políticas impulsadas por Cornejo “pueden extrapolarse” a la Ciudad.
Detrás del lanzamiento de la fundación también aparece la discusión por el futuro armado opositor. Clark planteó la necesidad de construir “una coalición transformadora entre el radicalismo y el PRO”, en una señal que choca con los sectores más duros de Evolución Radical.

En el cornejismo creen que la disputa partidaria recién empieza y que la Ciudad de Buenos Aires será uno de los territorios clave para reordenar el mapa interno de la UCR. Con Lousteau desgastado tras sus choques con el oficialismo y parte del partido, el armado que impulsa Clark intenta ocupar ese espacio con un discurso de gestión, territorialidad y acuerdos políticos.
La estrategia de Cornejo apunta a algo más amplio que una simple interna porteña. En el radicalismo ya leen el movimiento como parte de una construcción nacional pensada para reposicionar al gobernador mendocino en la discusión de poder hacia 2027.