20/05/2026 - Edición Nº1198

Internacionales

Crimen internacional

Estados Unidos abrió otra causa contra Nicolás Maduro y apunta al lavado de dinero

20/05/2026 | La segunda investigación de EE.UU. apunta al lavado de dinero y expone la trama financiera del poder venezolano.



Estados Unidos abrió un nuevo frente judicial contra Nicolás Maduro y volvió a poner al chavismo ante su punto más vulnerable: el dinero. Según Reuters, fiscales federales en Miami llevan adelante una segunda investigación criminal contra el expresidente venezolano, separada de la causa por narcoterrorismo y narcotráfico que ya enfrenta en Nueva York. El expediente todavía está en curso, pero el eje informado es claro: lavado de dinero, estructuras financieras y posibles circuitos usados para sostener poder político desde negocios opacos.

La novedad golpea a Maduro porque rompe su defensa más habitual. Durante años, el chavismo presentó cada acusación externa como una operación política de Washington. Pero una investigación por lavado no discute solo ideología, sanciones o geopolítica: pregunta de dónde salió el dinero, por qué canales se movió, qué empresas participaron y quién se benefició. Esa clase de causa puede ser más peligrosa que un discurso diplomático, porque convierte la retórica revolucionaria en movimientos bancarios, facturas, contratos, testaferros y cuentas.

Venezuela 


Venezuela es un país de la costa norte de América del Sur, con diversas atracciones naturales.

El dinero como talón de Aquiles

El caso también muestra que la presión de Estados Unidos no depende de un solo expediente. Maduro ya enfrenta en Nueva York cargos vinculados a narcoterrorismo y tráfico de drogas, que él niega. La investigación de Miami funcionaría como una vía paralela, capaz de sostener el cerco judicial si la causa principal encuentra obstáculos procesales o probatorios. Para el chavismo, eso implica una amenaza más profunda: no se investiga solo una conducta puntual, sino una arquitectura de poder que habría usado recursos estatales, petróleo y redes comerciales para sobrevivir.

En ese mapa aparece Alex Saab, el operador financiero asociado durante años al entorno de Maduro. Reuters informó que el Departamento de Justicia también avanzó contra Saab por lavado de dinero ligado al programa alimentario CLAP y a operaciones petroleras vinculadas a PDVSA. El dato es decisivo porque Saab conoce la zona donde política, subsidios, petróleo y dólares se cruzan. Si la Justicia estadounidense logra reconstruir esos circuitos, el chavismo no solo enfrentará acusaciones contra individuos: enfrentará una radiografía de cómo funcionó su caja.


EE.UU. abre otra causa contra Maduro y apunta al dinero del chavismo regional.

Petróleo, corrupción y poder regional

La acusación de fondo contra Maduro no es únicamente moral, es económica. Venezuela tuvo una de las mayores reservas petroleras del mundo y, aun así, terminó con colapso productivo, hiperinflación, migración masiva, apagones y deterioro institucional. La pregunta que deja esta segunda investigación es brutal para el chavismo: cuánto de esa destrucción fue resultado de errores de política económica y cuánto de una estructura que convirtió la renta pública en supervivencia privada del poder.


La investigación sobre Maduro conecta petróleo, lavado y redes financieras.

Para Argentina, el caso tiene lectura directa. Vaca Muerta aparece como el espejo inverso de PDVSA: una oportunidad energética que solo tendrá valor si evita convertirse en caja política, negocio cerrado o sistema opaco de intermediarios. El chavismo deja una advertencia regional: cuando el petróleo se administra sin competencia, sin justicia independiente y sin trazabilidad pública, la riqueza bajo tierra puede terminar financiando pobreza arriba. Maduro enfrenta otra causa, pero el mensaje excede a Venezuela: la renta energética puede construir estabilidad o encubrir una maquinaria de poder.