La campaña argentina de girasol 2025/26 alcanzó niveles récord de superficie sembrada, rendimiento y producción, según informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA). El relevamiento ubicó al ciclo actual como el de mayor desempeño histórico para el cultivo, a partir de una expansión del área sembrada y condiciones climáticas favorables en gran parte de las regiones productivas.
La entidad señaló que el aumento en la producción tendrá un impacto económico sobre el complejo girasolero durante 2026. Según estimaron, el Producto Bruto generado por la cadena alcanzaría los USD 3.304 millones, lo que representaría un incremento del 53 % respecto de la campaña anterior.
En materia fiscal, el aporte estimado ascendería a USD 757 millones, mientras que las exportaciones generarían USD 2.491 millones. En ambos casos, las proyecciones implican aumentos frente al ciclo previo: USD 268 millones más en recaudación y USD 819 millones adicionales en exportaciones.
La superficie implantada llegó a 2,85 millones de hectáreas, área que superó en un 5,6% el anterior máximo registrado en la campaña 2007/08, cuando se habían sembrado 2,7 millones de hectáreas. En comparación con el ciclo previo, el aumento fue de 29,5 %.
La expansión del área se concentró principalmente en el NEA, donde el crecimiento interanual alcanzó el 224 %. También se registraron incrementos en Córdoba y en el centro-norte de Santa Fe.

Según el informe de la bolsa porteña, el desarrollo del cultivo estuvo acompañado por una buena oferta hídrica desde el inicio hasta el final del ciclo, en las zonas norte y oeste del área agrícola. En cambio, en el centro-este y sudeste se registró un déficit hídrico durante enero y febrero, lo que generó variabilidad en los rindes. A pesar de esa situación, los resultados promedio se ubicaron cerca o levemente por encima de la media histórica.
El rendimiento promedio nacional alcanzó los 23,6 quintales por hectárea, superando en 0,2 quintales al récord previo obtenido en la campaña 2024/25, cuando el promedio había sido de 23,4 quintales por hectárea.
En términos de producción, la cosecha acumuló 6,6 millones de toneladas, un 60,2% por encima del promedio de las últimas cinco campañas.
Este buen momento del girasol se reflejó en la industria, según se desprende de un informe elaborado por la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC). En marzo, calcularon que se procesaron 565.000 toneladas, el volumen más alto de toda la serie histórica para ese mes. El incremento respecto de febrero fue de 202.000 toneladas, equivalente a una suba de 55%.
Con esos números, la molienda acumulada de girasol en el primer trimestre alcanzó 1,2 millones de toneladas, también un récord para ese período. El volumen representó un aumento de 213.000 toneladas frente al mismo trimestre de la campaña anterior, con una mejora interanual de 20,5%.
Según CIARA-CEC, el desempeño del girasol estuvo impulsado por tres meses consecutivos de molienda récord durante 2026. La actividad industrial vinculada a esta oleaginosa se mantuvo por encima de los registros históricos observados para el período enero-marzo.