San Lorenzo de Almagro firmó una remontada fantástica e inolvidable al igualar 2-2 frente al poderoso Santos FC en Brasil, consolidando su posición como único puntero del Grupo D de la Copa Sudamericana. A pesar de un inicio adverso, el conjunto argentino mostró carácter para revertir el marcador, destacando la solidez defensiva en la segunda mitad.
Santos se puso en ventaja al primer minuto de juego gracias a un gol de Gabriel Bontempo, lo que sacudió los planes tácticos del visitante. Antes del descanso, el local amplió la diferencia mediante un tiro libre bien ejecutado por Gabriel Barbosa, complicando aún más el panorama. Neymar, que estaba en la tribuna resguardándose para el Mundial, festejó con la mano en alto por el tanto de Gabigol.
🏆🇧🇷 GABIGOL DE TIRO LIBRE Y SANTOS LE GANA 2-0 A SAN LORENZO EN LA SUDAMERICANA. pic.twitter.com/3hoFIaC3iN https://t.co/876Aji90a7
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En el complemento, el entrenador Gustavo Álvarez realizó modificaciones tácticas que le permitieron controlar la pelota y avanzar hacia el arco rival. Además, la garra en el mediocampo fue clave para renovar la energía del equipo, ya que permitió un mejor movimiento y desmarque de los delanteros. De esta manera, el conjunto de Boedo llegó al descuento a los 72 minutos gracias a una gran definición de Matías De Ritis, devolviendo la esperanza a la parcialidad azulgrana.
Cuando el partido agonizaba, a los 85 minutos, apareció el delantero Rodrigo Auzmendi para marcar el empate definitivo tras una precisa asistencia de Facundo Gulli. Con este resultado en el mítico Estádio Urbano Caldeira, el cuadro argentino rescató una unidad fundamental para sus aspiraciones internacionales.
🤯🇦🇷🇧🇷 GRAN JUGADA DE GULLI Y AUZMENDI PARA EL EMPATE A LOS 84' EN BRASIL.
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SAN LORENZO DEL 0-2 AL 2-2. 😮💨 pic.twitter.com/zSYsOUCa5r https://t.co/9wOWIW9thS
Las estadísticas finales reflejaron la superioridad de San Lorenzo en varios aspectos del juego. El conjunto azulgrana registró 13 remates contra 8 del Santos y mantuvo un 56% de posesión, imponiendo su ritmo con 419 pases y una precisión del 87%. Aunque el local cometió 16 faltas y el visitante 17, el equipo argentino mostró mayor iniciativa ofensiva, con 6 disparos al arco y 5 tiros de esquina, frente a los 4 y 2 del cuadro brasileño.
La institución de Av. La Plata se mantiene en lo más alto de la tabla de posiciones del Grupo D con 7 puntos, seguido por Deportivo Cuenca con 6 y Recoleta de Paraguay con 5. Por su parte, el equipo brasileño marcha último con 4 unidades, pero la paridad del grupo hace que cualquier resultado puede modificar completamente las posiciones de cara a los octavos de final. Sin embargo, a falta de una sola fecha, el plantel depende exclusivamente de sus propios méritos para sellar el boleto directo a la próxima fase.
En el cierre del encuentro se vivió un episodio tenso fuera del campo de juego. Cuando el entrenador Gustavo Álvarez se retiraba hacia la zona de vestuarios, debió atravesar un sector ocupado por la hinchada local y allí recibió insultos y agresiones físicas. La situación generó un clima hostil que contrastó con la épica remontada azulgrana y obligó a reforzar la seguridad en el mítico Estádio Urbano Caldeira, donde la parcialidad del Santos descargó su frustración por el empate.
Luego, en conferencia de prensa el DT lanzó un reclamo a las autoridades del club paulista: “Antes de responder la primera pregunta, les pido por favor que la próxima vez no hagan pasar al entrenador visitante entre la torcida porque me insultaron y me pegaron. Entiendo el disgusto de la gente, pero no tengo por qué sufrirlo yo”.
"ME HICIERON PASAR POR DONDE ESTABAN ELLOS" 👀
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El enojo de Álvarez en San Lorenzo
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Además, en declaraciones ante los periodistas acreditados, el presidente de San Lorenzo Sergio Costantino afirmó que la persona que agredió al DT le gritó "argentino racista" sin mediar palabra.
El reglamento disciplinario de la CONMEBOL establece que si la hinchada de un club agrede físicamente a jugadores o entrenadores visitantes, el club anfitrión es responsable y puede recibir sanciones que van desde multas económicas hasta la pérdida de puntos, la obligación de jugar partidos a puertas cerradas e incluso la descalificación del torneo.