La tensión entre el Gobierno nacional y la administración bonaerense de Axel Kicillof sumó en las últimas horas un nuevo capítulo, esta vez centrado en el financiamiento sanitario, la situación del Hospital Garrahan y las deudas atribuidas a IOMA, la obra social de la provincia de Buenos Aires.
La disputa escaló luego de que el Hospital Garrahan difundiera un duro comunicado en el que denunció que 814 niños esperan desde 2022 prótesis provistas por la Provincia para poder ser operados.
La acusación derivó en un cruce político y sanitario entre Nación y el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, en un contexto marcado además por las protestas de trabajadores y organizaciones de salud contra los recortes nacionales en el sector.
Desde el hospital aseguraron que existen cientos de pedidos pendientes vinculados al Banco de Prótesis de la Provincia de Buenos Aires y reclamó una “solución urgente y sostenible” para pacientes que, según señalaron, permanecen esperando desde hace años.
En el texto difundido por las autoridades del hospital, se indicó que el 70% de los pacientes atendidos provienen de territorio bonaerense y que muchas familias enfrentan “extensos procesos administrativos” para acceder a los insumos necesarios para cirugías de alta complejidad.
El Garrahan sostuvo además que algunas intervenciones debieron realizarse con insumos pagados por la propia institución y advirtió que hubo pacientes que alcanzaron la mayoría de edad sin poder ser intervenidos dentro del hospital pediátrico debido a las demoras.
“El trámite mediante el cual se solicitan los insumos debe ser realizado por la familia de cada niño. Los padres atraviesan extensos procesos administrativos que la mayoría de las veces acaban en la nada”, expresó el comunicado.
PAGUEN LO QUE DEBEN YA
— Oficina de Respuesta Oficial (@RespOficial_Arg) May 21, 2026
Efectivamente, esa es la deuda real que tienen con los chicos con cáncer, Ministro: $9.151.216.131 que la Provincia de Buenos Aires (a través de IOMA) le debe al Hospital Garrahan por prestaciones a niños bonaerenses.
No es una “mentira”. Es la cifra que… https://t.co/9snRg9iTnu
Tras la difusión del mensaje institucional y de las pantallas instaladas en el hospital donde se exhibía una supuesta deuda de IOMA por más de 9.151 millones de pesos, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, respondió con fuertes críticas hacia la administración nacional.
“Usan las salas de espera de los hospitales, con niños enfermos, para difundir sus mentiras y ocultar el ajuste cruel que están haciendo”, sostuvo el funcionario provincial.
Kreplak también afirmó: “Pero todo esto va a pasar y no nos vamos a olvidar de quienes estuvieron atrás”.
Desde el entorno bonaerense interpretaron la difusión de la deuda y de los mensajes en las pantallas del hospital como parte de una estrategia política para responsabilizar a la Provincia por problemas estructurales del sistema sanitario en medio de los cuestionamientos al ajuste nacional.
La respuesta oficial del Gobierno nacional llegó poco después y endureció todavía más el conflicto. En un comunicado difundido públicamente, Nación sostuvo que la deuda de la Provincia con el Garrahan “es real” y acusó a la administración bonaerense de incumplir con sus obligaciones financieras.
“Efectivamente, esa es la deuda real que tienen con los chicos con cáncer”, señalaron desde el Gobierno nacional en referencia a los más de 9.151 millones de pesos reclamados a través de IOMA.
El texto oficial aseguró que la cifra surge de la cuenta corriente del hospital y sostuvo que negar la deuda “no ayuda a los pacientes”. Además, cuestionó directamente a Kreplak por presentarse como defensor de la salud pública mientras, según afirmaron, la Provincia mantiene “una deuda multimillonaria” con el principal hospital pediátrico del país.
El Gobierno detalló que esos fondos podrían destinarse a cubrir las prótesis pendientes de los 814 niños en espera, financiar tratamientos oncológicos de alta complejidad, adquirir equipamiento médico y sostener programas de acompañamiento integral para las familias.
También destacó que el Garrahan atiende entre el 40% y el 50% de los casos pediátricos oncológicos del país y remarcó que la Nación continúa garantizando el funcionamiento del hospital “a pesar de las deudas provinciales acumuladas”.
Spoiler: no alcanza. La plata la sacan de la PBA y apenas pusieron en salud el 0,038% de lo que aportan los bonaerenses. El chiste se hace solo.
— Nicolás Kreplak (@nkreplak) May 20, 2026
Nos sacaron casi la mitad del presupuesto, sacaron medicamentos, vacunas y tratamientos.
Por eso nos vemos hoy a las 13.
No falten pic.twitter.com/V75Y7BLWMy
El enfrentamiento político ocurre además en una semana especialmente sensible para el sistema sanitario. Días atrás, miles de trabajadores de la salud, sindicatos, organizaciones sociales y profesionales participaron de una movilización en el centro porteño para rechazar el ajuste impulsado por el Gobierno nacional en el área.
En ese contexto, Kreplak participó de la protesta y cuestionó las políticas sanitarias de la administración de Javier Milei.
“La situación es crítica. Faltan medicamentos y vacunas, se desmantelan programas históricos como Remediar y el sistema público recibe cada vez más demanda mientras el Gobierno nacional se retira de sus responsabilidades”, sostuvo el ministro bonaerense.
El funcionario agregó que “hace dos años que el sistema público atiende a más personas con cada vez menos recursos” y advirtió sobre problemas de financiamiento en el PAMI, las obras sociales y las prepagas.
Según expresó, la movilización —que estimó en más de 60.000 personas— buscó reclamar que “la salud no puede esperar”.
Hace dos años que el sistema público atiende a más personas con cada vez menos recursos. El PAMI está desfinanciado, las obras sociales y prepagas no logran dar respuestas completas y, frente a eso, la respuesta fue clara: organización, solidaridad y una enorme movilización de… pic.twitter.com/YSFhgB5Fyf
— Nicolás Kreplak (@nkreplak) May 20, 2026
El cruce por IOMA y el Garrahan volvió a exponer la creciente confrontación entre el Gobierno nacional y la gestión bonaerense en torno al financiamiento de la salud pública, un área que en los últimos meses se convirtió en uno de los principales focos de conflicto político.
Mientras Nación busca responsabilizar a la Provincia por deudas y demoras administrativas, desde el gobierno de Kicillof denuncian un proceso de desfinanciamiento y retiro del Estado nacional en programas sanitarios clave.