El sueldo ya no alcanza para llegar a fin de mes y, en muchos casos, tampoco para atravesar la primera mitad.
Según una encuesta privada elaborada por Bumeran, el 73% de los trabajadores asegura que su salario se termina antes de los 15 días, en un contexto de fuerte deterioro del poder adquisitivo, endeudamiento creciente y dificultades para ahorrar.
El dato refleja una situación de fragilidad económica cotidiana: apenas el 9% afirmó que logra hacer rendir el sueldo durante todo el mes, mientras que un 28% aseguró que apenas cobra destina el 100% de sus ingresos al pago de cuentas, alquileres, servicios y deudas.
La conclusión es contundente: trabajar ya no garantiza margen financiero.

La percepción sobre el deterioro de ingresos aparece de manera casi unánime.
El 87% de los consultados considera que el salario ya no alcanza para cubrir necesidades básicas, mientras que tres de cada cuatro trabajadores (74%) sostienen que su poder adquisitivo empeoró en los últimos meses.
A eso se suma otro problema creciente: las deudas.
El 77% reconoció estar endeudado, un dato que ayuda a explicar por qué gran parte del ingreso se consume apenas llega el cobro.
El relevamiento muestra que la mayor parte de los ingresos se destina a gastos esenciales.
El principal gasto hoy es el alquiler, mencionado por el 44% de los trabajadores.
Le siguen:
La foto deja una conclusión incómoda: cada vez más hogares destinan casi todo el ingreso a sostener gastos básicos, dejando poco espacio para consumo, ahorro o proyectos personales.
La posibilidad de ahorrar aparece cada vez más lejana.
El 90% de los trabajadores afirmó que no logra guardar dinero a fin de mes. Entre las razones, el 54% sostuvo directamente que el salario no alcanza, mientras que un 20% culpó al peso de las deudas.
Otros mencionaron que apenas cubren necesidades esenciales (12%) o que enfrentan demasiados gastos fijos (11%).
Entre el reducido grupo que sí consigue ahorrar, las preferencias cambiaron:
El estudio también preguntó qué harían los trabajadores si recibieran una mejora salarial.
La respuesta refleja la presión financiera actual:
Más que mejorar el nivel de vida, para gran parte de los trabajadores un aumento salarial hoy serviría para tapar agujeros y recuperar algo de oxígeno financiero.