21/05/2026 - Edición Nº1199

Política

Memoria activa

El Rosariazo, principio del fin de Onganía

21/05/2026 | El adolescente de 15 años fue asesinado por la Policía durante una protesta obrera y estudiantil en Rosario.



El 21 de mayo de 1969, la ciudad de Rosario estalló. Ese día hubo una Marcha del Silencio en homenaje a Juan José Cabral, un estudiante correntino asesinado por la Policía en una marcha organizada días antes por universitarios, en protesta por el cierre del comedor de la Universidad Nacional del Nordeste.

La situación se salió de control cuando las fuerzas del orden reprimieron a los manifestantes. En medio de esa jornada trágica cayó muerto el estudiante secundario y aprendiz metalúrgico Luis Norberto Blanco, de apenas 15 años.

Luis Norberto Blanco. 

Un país incendiado por la represión

La Argentina atravesaba uno de los períodos más oscuros de la autodenominada Revolución Argentina, el régimen militar instaurado tras el golpe de 1966. Las universidades estaban intervenidas, la protesta social era perseguida y el movimiento obrero sufría una creciente represión.

La respuesta fue inmediata: sindicatos, estudiantes universitarios y secundarios estaban en alerta desde 1966, pero lo que hizo crisis fue el asesinato de Cabral. El frente multisectorial que hizo las veces de oposición al régimen, convocó a una gigantesca movilización para el 21 de mayo.

La protesta reunió a miles de personas y rápidamente derivó en enfrentamientos callejeros, barricadas y una insurrección popular que pasaría a la historia como el primer “Rosariazo”.

El disparo que convirtió a Luis Blanco en símbolo

En medio de la feroz represión policial, Luis Norberto Blanco intentó escapar de los disparos. Cerca de la emisora radial LT8, un balazo por la espalda lo dejó tendido en la calle. Según reconstrucciones posteriores, un médico que intentó asistirlo fue golpeado por la policía.

Su asesinato desató todavía más furia popular. Las fuerzas de seguridad fueron desbordadas y el régimen debió declarar a Rosario “Zona de Emergencia” bajo control militar. El general Roberto Fonseca, a cargo del Segundo Cuerpo del Ejército, fue el encargado de restablecer el orden. El funeral del joven fue acompañado por miles de personas en una ciudad paralizada por la huelga y la bronca social. 

El principio del fin de Onganía

El Rosariazo marcó un punto de quiebre en la historia argentina. La alianza entre trabajadores y estudiantes mostró que la dictadura empezaba a perder el control de las calles.

Juan Carlos Onganía

Pocos días después llegaría el Cordobazo, otra rebelión histórica que terminaría debilitando de manera irreversible a la dictadura de Onganía. Para muchos historiadores, aquellas jornadas de mayo de 1969 fueron decisivas para el final de Onganía.