La industria televisiva de Los Ángeles recibió una excelente noticia con la confirmación de que el reboot de Prison Break se filmará en dicha ciudad. La nueva versión del exitoso drama criminal de la década de los 2000, producido de manera conjunta por 20th Century y la plataforma de streaming Hulu, ha elegido a California como su base principal de operaciones para llevar a cabo el rodaje de su primera temporada. Este movimiento representa un importante alivio para el sector de la producción local, el cual venía atravesando un período complejo con números a la baja en la filmación de ficciones para la pantalla chica.
El plan de trabajo de la producción audiovisual estipula que las cámaras comenzarán a grabar de manera oficial durante el próximo mes de junio. Gran parte de las escenas programadas se rodarán en los sets del Radford Studio Center, un complejo de estudios con un enorme valor histórico ubicado en el vecindario de Studio City, que en el pasado albergó filmaciones de clásicos memorables como Seinfeld. El inicio del rodaje coincidirá además con las instancias finales de una negociación comercial en la que la compañía Netflix busca adquirir de forma definitiva la propiedad de este mítico predio cinematográfico.

La mudanza de la serie a la costa oeste de los Estados Unidos se consolidó luego de que el proyecto audiovisual completara la grabación de su episodio piloto en el estado de Virginia Occidental el año pasado. El cambio de locación para el resto de la temporada fue posible gracias a la gestión del realizador Elgin James, conocido por ser el cocreador de Mayans MC, quien aprovechó los millonarios incentivos económicos que ofrece la región. El programa logró asegurar una asignación presupuestaria de 18.9 millones de dólares en créditos fiscales, una cifra determinante que facilitó el traslado de todo el equipo de trabajo a territorio californiano.
Las proyecciones financieras que maneja la productora estiman un gasto total de 53.2 millones de dólares a lo largo de las 63 jornadas de filmación que se han planificado para completar la temporada. El despliegue operativo en el set de grabación requerirá la contratación directa de 175 actores para el reparto y un equipo técnico compuesto por 225 trabajadores detrás de escena.

A diferencia de la producción original de la cadena Fox estrenada en 2005 y protagonizada por Wentworth Miller y Dominic Purcell, esta nueva etapa de la franquicia carcelaria no se enfocará en la recordada historia de los hermanos Michael Scofield y Lincoln Burrows. Los responsables creativos han detallado que la trama del reboot se desarrollará dentro del mismo universo de la serie previa, pero apostará por una renovación total de la narrativa a través de un grupo de personajes completamente nuevo. El elenco que se presentará en el set estará liderado por figuras como Emily Browning, Lukas Gage y Drake Rodger.