21/05/2026 - Edición Nº1199

Economía

Examen aprobado

El FMI avaló a Milei, pero pidió mejorar los datos de inflación y el BCRA

21/05/2026 | El organismo liberó USD 1.000 millones, elogió el rumbo económico, pero pidió más reservas y cambios en el Banco Central.



El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó este jueves la segunda revisión del acuerdo con Argentina, concluyó la consulta del Artículo IV de 2026 y habilitó un nuevo desembolso de USD 1.000 millones para el país.

Sin embargo, el respaldo llegó acompañado de advertencias sensibles para el Gobierno de Javier Milei: más transparencia en el Banco Central, mejoras en la calidad de los datos de inflación y una mayor acumulación de reservas.

Con este nuevo giro, el total de desembolsos bajo el programa ya alcanza unos US$15.800 millones, dentro del acuerdo firmado en abril de 2025.

El Directorio Ejecutivo destacó que, pese a un contexto más complejo, el Gobierno mantuvo una implementación “sólida” del programa económico, apoyada en disciplina fiscal, reformas estructurales y cambios monetarios y cambiarios. También elogió la baja de la inflación, el primer superávit fiscal primario en años y los avances en desregulación económica y legislación fiscal, comercial y laboral.

El punto más sensible: inflación, transparencia y Banco Central

Más allá de los elogios, el FMI dejó un mensaje delicado para el Gobierno: pidió más transparencia, mejor comunicación del Banco Central y mejoras en la calidad de las estadísticas de inflación.

En el documento oficial, los directores señalaron que el marco monetario argentino debe seguir evolucionando para sostener la desinflación y acompañar una mayor flexibilidad cambiaria, pero remarcaron que eso exige “una mayor transparencia y comunicación”, incluyendo la publicación periódica de informes trimestrales del Banco Central.

Además, reclamaron fortalecer el balance, la gobernanza y el mandato del BCRA, junto con medidas para “seguir mejorando la calidad y la difusión de los datos de inflación”.

El señalamiento del FMI tiene además una lectura política sensible. El extitular del INDEC, Marco Lavagna, había confirmado en enero una actualización de la canasta del IPC basada en una Encuesta de Gastos de los Hogares más reciente (2018), aunque el Gobierno luego decidió dejar esa modificación en stand by.

El Fondo también pidió seguir mejorando la transmisión de la política monetaria, contener la volatilidad de tasas y profundizar el mercado de capitales sin aumentar riesgos financieros vinculados al dólar y los vencimientos de deuda.

Reservas: la deuda pendiente

Otro de los puntos donde el FMI puso el foco fue la acumulación de reservas.

El organismo reconoció que Argentina no alcanzó la meta de reservas internacionales netas (RIN) prevista para fines de 2025, uno de los objetivos centrales del programa. Aunque valoró medidas correctivas posteriores, pidió acelerar la compra de divisas y profundizar la flexibilidad cambiaria.

“Los directores alentaron a las autoridades a acelerar las compras de reservas y cumplir con su ambición de superar la meta de acumulación de reservas netas de este año”, señaló el comunicado.

En otras palabras, el Fondo quiere ver un Banco Central comprando más dólares y fortaleciendo su capacidad de respuesta frente a posibles tensiones financieras.

Más ajuste y menos subsidios

El FMI también ratificó su respaldo al objetivo oficial de equilibrio fiscal para 2026, aunque dejó claro cómo espera alcanzarlo: más reducción de subsidios energéticos, mejor focalización de la asistencia social y contención del gasto discrecional, incluso frente a iniciativas impulsadas desde el Congreso.

Además, insistió en avanzar con reformas tributarias y previsionales para sostener el ancla fiscal a largo plazo.

Respaldo político, pero con condiciones

En el balance general, el mensaje del Fondo fue dual: respaldo al rumbo económico de Milei, pero acompañado de exigencias.

El FMI valoró el proceso de estabilización y el giro hacia una economía “más orientada al mercado”, pero dejó claro que todavía hay tareas pendientes: más reservas, más transparencia del Banco Central y mejores estadísticas inflacionarias.