22/05/2026 - Edición Nº1200

Cultura


Humor y política

El secreto de Fama y Guita para transformar odio en visibilidad y público

21/05/2026 | El dúo habló sobre fake news, peleas en redes, recitales caóticos y una generación atravesada por el desencanto.



En El Living de News Digitales, Fama y Guita repasó su historia atravesada por videos virales, personajes absurdos, peleas políticas, cuentas suspendidas y recitales convertidos en verdaderos actos de caos colectivo. “Nos amenazaron troscos, peronistas, libertarios… de todos lados”, resumieron durante una entrevista donde reconstruyeron algunos de los episodios más delirantes de su recorrido artístico.

Uno de los momentos que más recuerdan ocurrió cuando publicaron una fake news diseñada para parecer un posteo de un portal libertario. La publicación afirmaba que Javier Milei quería invitarlos a cantar y explotó rápidamente en redes sociales. El detalle inesperado llegó cuando el propio mandatario retuiteó el contenido creyendo que era real. “A los minutos nos bajaron la cuenta. Llegué a sacarle captura justo antes”, contaron entre risas.

Lejos de despegarse de la discusión política, el grupo considera que el humor y el ridículo también funcionan como formas de intervención cultural. Según explicaron, parte de su propuesta consiste justamente en romper con la necesidad de mostrarse solemne o correcto todo el tiempo. “Hay una presión constante por encajar en determinados códigos sociales. Hacer el ridículo también puede ser liberador”, señalaron.

La política del caos

En ese sentido, reivindicaron el espíritu caótico de sus shows, donde el público participa activamente de situaciones que van mucho más allá de un recital tradicional. En sus fechas hay elecciones ficticias, discursos políticos improvisados, peleas arriba del escenario, piñatas y hasta “golpes de Estado” performáticos. “Queremos que pasen cosas. Que no sea solo tocar canciones y listo”, explicaron.

La relación con las redes sociales aparece como otro eje central de la identidad de Fama y Guita. El grupo sostiene que gran parte de su crecimiento estuvo ligado a los conflictos digitales, las discusiones ideológicas y el hate. “El hater comenta todo y te da visibilidad. Muchas veces un fan y un hater están separados por una línea muy fina”, dijeron.

También aseguraron que, con el paso del tiempo, ciertos espacios comenzaron a cerrarles las puertas por considerarlos “problemáticos”. Sin embargo, encontraron refugio en circuitos alternativos y salas independientes donde lograron consolidar una comunidad propia. Allí, entre humor absurdo, referencias políticas y caos organizado, terminaron construyendo un fenómeno difícil de encasillar.

Entre la despedida y la provocación

Mientras preparan una nueva gira despedida, los integrantes juegan constantemente con la ambigüedad entre ficción y realidad. Anuncian finales, regresos y dimensiones paralelas con el mismo tono delirante que atraviesa todo su universo artístico. Por eso, incluso frente al supuesto cierre del proyecto, muchos seguidores siguen dudando.

Durante la entrevista también repasaron los conflictos que atravesaron con productores, salas y espacios culturales. Contaron experiencias de shows cancelados, acuerdos rotos y recitales terminados en discusiones públicas. Incluso llegaron a improvisar canciones burlándose de empresarios de la escena under y productores que, según denunciaron, “recagan bandas”.

Aun así, sostienen que el corazón de Fama y Guita sigue siendo el mismo: convertir cada presentación en una experiencia imprevisible. “Queremos que la gente salga sintiendo que pasó algo”, explicaron antes de cerrar la charla con una frase que resume perfectamente su lógica artística: “¿Qué es la verdad al fin y al cabo?”.