El éxito rotundo de la primera edición del Mundial de Clubes de la FIFA marcó un antes y un después en el calendario internacional. Aunque todavía restan años para la próxima edición del 2029, la carrera por los cupos de Sudamérica ya comenzó y la tabla de posiciones de la Conmebol arrojó las primeras certezas.
Bajo el sistema de puntuación acumulado durante el ciclo 2025-2028, Palmeiras y Liga de Quito se posicionaron hoy como los grandes beneficiados por la vía del ranking, mientras que Flamengo aseguró su lugar tras conquistar la Gloria Eterna.
La competencia por los seis cupos que habitualmente recibe el continente promete ser feroz. Cuatro de esas plazas pertenecerán a los campeones de la Copa Libertadores entre 2025 y 2028.
Los dos lugares restantes se asignarán a los equipos con mejor rendimiento histórico en ese periodo, con una restricción clave: no podrán participar más de dos clubes por país, a menos que clasifiquen como campeones continentales.
Flamengo se convirtió en el primer equipo sudamericano con pasaje sellado para 2029. El conjunto de Río de Janeiro alcanzó los 61 puntos y su condición de campeón de la Libertadores 2025 lo quitó de la pelea por el ranking, liberando un cupo para el resto de los aspirantes.
Detrás aparece Palmeiras, que con 57 unidades lideró la tabla clasificatoria y demostró una regularidad envidiable en el certamen más importante de la región.

Sin embargo, el poderío de Brasil representó un riesgo para sus propios compatriotas. Si un equipo brasileño distinto a Flamengo o Palmeiras gana la Copa Libertadores en 2026, 2027 o 2028, las chances de sumar a otro representante de ese país por la vía del ranking se esfumarán.
Por ahora, el "Verdão" cuidó su lugar de privilegio, pero dependió de que la hegemonía de su liga no sume nuevos campeones que bloqueen el acceso por puntos.
Fuera de las fronteras brasileñas, Liga de Quito dio el gran golpe en la actualización del ranking. El equipo ecuatoriano escaló hasta la tercera posición general con 50 puntos, consolidándose como el mejor posicionado fuera de los gigantes del Brasileirão. Su constancia en las etapas decisivas de la Libertadores le permitió sacar una luz de ventaja considerable sobre los perseguidores argentinos.
Ecuador también sumó presencia con Independiente del Valle, que acumuló 27 unidades. La estrategia de estos clubes resultó clara: sumar puntos en cada fase de grupos para no depender exclusivamente de un título épico que les garantice la entrada al certamen que organiza la FIFA.
La representación de la Argentina en el ranking tuvo a dos protagonistas definidos en la parte alta. Estudiantes de La Plata ocupó el cuarto lugar con 37 puntos, seguido de cerca por Racing Club, que sumó 35 unidades. Ambos equipos aprovecharon su participación en la presente edición de la Copa Libertadores para distanciarse del resto de los clubes locales.
El sistema de puntuación premió la actividad constante: la Conmebol otorgó tres puntos por cada victoria, uno por empate y un bono de tres unidades por el simple hecho de acceder a la fase de grupos.
Además, cada vez que un equipo avanzó de ronda, sumó otros tres puntos adicionales. Esta dinámica favoreció al "Pincha" y a la "Academia", que se mantuvieron expectantes ante cualquier caída de los líderes brasileños o ecuatorianos.
Boca Juniors vivió una semana negra que complicó sus aspiraciones a corto y largo plazo. El empate 1-1 ante Cruzeiro en La Bombonera no solo puso en jaque su clasificación a los octavos de final de la actual competencia, sino que resultó un freno brusco en su camino al Mundial 2029. El equipo que dirige Claudio Úbeda apenas alcanzó los 10 puntos en la tabla acumulada, una cifra que lo ubicó muy lejos de la zona de vanguardia.
El Xeneize desaprovechó oportunidades valiosas para escalar posiciones. Actualmente, el club de la Ribera empató en puntaje con equipos como Platense, Universidad Católica de Chile y Deportes Tolima. La falta de triunfos en las últimas presentaciones le impidió achicar el margen respecto a River Plate, que sumó 23 unidades, o Vélez Sarsfield, que llegó a las 24.
Para Boca, el panorama resultó alarmante. De quedar fuera de la zona de clasificados en la fase de grupos actual, perderá la posibilidad de seguir sumando puntos por victorias y avances de ronda durante todo un año. En un ranking donde la inactividad se pagó caro, el conjunto azul y oro necesitó un giro de 180 grados para no ver el Mundial 2029 nuevamente desde afuera, tal como ocurrió con ediciones previas.
La normativa de la FIFA y Conmebol estableció un equilibrio necesario para evitar que una sola liga monopolice el torneo. El límite de dos clubes por país funcionó como una esperanza para el resto del continente. Si en las próximas tres ediciones de la Libertadores los campeones resultan ser equipos de diferentes nacionalidades, el ranking se abrirá de forma dramática.
Equipos como Peñarol (25 pts), São Paulo (25 pts) y Cerro Porteño (30 pts) se mantuvieron al acecho. La clave para todas estas instituciones residió en la participación ininterrumpida. Solo aquellos que logran ingresar a la fase de grupos año tras año construyeron el colchón de puntos necesario para aspirar a las plazas por ranking.
La carrera hacia 2029 recién comenzó, pero el margen de error para los equipos grandes como Boca y River se redujo con cada partido empatado o perdido en la actual "Gloria Eterna".