22/05/2026 - Edición Nº1200

Deportes


Avellaneda

Racing quedó afuera de la Copa Sudamericana: otro golpe para la gestión Milito

21/05/2026 | La Academia empató 2-2 frente a Caracas de Venezuela y se despidió de la competencia de Conmebol. El resultado aumenta las críticas a la gestión.



La noche en el Cilindro de Avellaneda terminó en una pesadilla para la Academia. Racing Club igualó 2-2 frente a Caracas de Venezuela en un partido correspondiente a la quinta fecha del Grupo E de la Copa Sudamericana 2026 y quedó eliminado del certamen. 

El resultado es un duro golpe para la gestión de Diego Milito, ya que Racing quedó sin chances a falta de una jornada para el cierre de la fase de grupos. Con este empate, el conjunto argentino quedó sin posibilidades matemáticas y redondeó un cierre de semestre muy malo en el plano internacional.

El encuentro se desarrolló en un escenario atípico, a puertas cerradas, debido a la sanción que la Conmebol impuso a la institución por incidentes previos. Sin el apoyo de su gente, Racing exhibió falencias defensivas y errores individuales que resultaron determinantes para el desenlace de la historia.

El inicio de la pesadilla: un gol en contra a los 40 segundos

El reloj ni siquiera completó el primer minuto cuando el desastre golpeó a la puerta del arco defendido por Matías Tagliamonte. Tras un centro rasante del extremo Robert Hernández desde el sector izquierdo, el lateral Gabriel Rojas intentó despejar el peligro. Sin embargo, en un movimiento infortunado, el defensor metió la pelota en su propia valla para estampar el 1-0 a favor de la visita.

Pese al impacto anímico, la reacción de la Academia fue inmediata. A los cuatro minutos, Gastón Martirena aprovechó un desborde por izquierda que cruzó toda el área pequeña. El carrilero llegó por el segundo palo y sacó un remate bajo que se filtró entre las piernas del arquero Frankarlos Benítez, estableciendo el 1-1 parcial. La paridad devolvió la esperanza a un equipo que manejó la posesión pero sufrió en cada contragolpe venezolano.


Los venezolanos sorprendieron a la Academia.

La jerarquía de "Maravilla" Martínez y una ventaja polémica

El equipo de Costas se volcó al ataque y encontró premio a los 36 minutos de la primera parte. El árbitro colombiano Jhon Ospina sancionó un polémico penal tras una mano de Luis Mago, capitán de Caracas, en una jugada que el VAR revisó durante varios minutos al interpretarse como una posible mano de apoyo.

Adrián "Maravilla" Martínez tomó la responsabilidad y ejecutó la pena máxima con una precisión quirúrgica. El delantero clavó la pelota en el ángulo superior derecho, marcando su gol número 60 con la camiseta albiceleste en 115 partidos oficiales. Con el 2-1 en el marcador, Racing se fue al descanso con la ilusión intacta de llegar a la última fecha con chances de pelear por el segundo puesto del grupo.

El blooper de Tagliamonte y el empate insólito de Gudiño

El complemento se transformó en una sucesión de hechos inexplicables que condenaron a Racing. El equipo local no supo liquidar el pleito y permitió que Caracas creciera en confianza. A los 29 minutos de la segunda mitad, se produjo la jugada que recorrió las redes sociales por su carácter insólito.

Luego de un cabezazo que pegó en el travesaño, la pelota quedó boyando sobre la línea de cal. El arquero Matías Tagliamonte intentó despejarla con manotazos desesperados, pero no logró enviar el balón al córner. La pelota picó nuevamente en el horizontal y volvió al campo de juego, donde el volante Irving Gudiño solo tuvo que empujarla de cabeza ante la pasividad de la defensa.

Polémica en el área chica

Todo Racing reclamó un empujón previo del atacante Adrián Fernández sobre el guardameta local, lo que impidió que Tagliamonte controlara la trayectoria del esférico. Sin embargo, Ospina validó el tanto tras una breve consulta tecnológica, sentenciando el 2-2 definitivo que silenció los pocos gritos que se escuchaban en el Cilindro.

El gol errado de forma inexplicable que selló la eliminación

A pesar del golpe del empate, la Academia tuvo una oportunidad inmejorable para rescatar el triunfo a los 35 minutos del segundo tiempo. Tras un centro preciso desde la derecha que superó a toda la defensa de Caracas, la pelota le quedó servida a Adrián Martínez. El goleador se encontró solo frente al arco vacío y con tiempo para controlar.

"Maravilla" paró el balón, se acomodó para su pierna zurda pero, al momento del impacto final, le pifió a la pelota de forma increíble. La situación desperdiciada resultó el símbolo del presente de Racing: un equipo que generó situaciones de riesgo pero que falló en los momentos críticos de la temporada.