A un año de las primeras denuncias realizadas por familiares de alumnos del jardín de infantes “Niño Dios”, en Villa Carlos Paz, el caso volvió a quedar en el centro de la escena luego de que el Arzobispado de Córdoba y la Junta Arquidiocesana de Educación Católica (JAEC) difundieran un comunicado en el que manifestaron su preocupación por la falta de avances judiciales.
La causa se inició tras una serie de acusaciones por presuntos abusos sexuales que involucrarían a un sacerdote ligado a la institución educativa. Según indicaron familiares de los menores, las denuncias fueron unificadas por la Fiscalía N°3 luego de distintas presentaciones realizadas en la Justicia y de una movilización pública en la que padres y tutores reclamaron medidas concretas en la investigación.
“El hombre es cura y sigue actualmente en el jardín”, afirmó una de las tutoras en declaraciones televisivas. La mujer aseguró además: “Los chicos dieron su nombre, lo señalaron en fotos, las psicólogas lo corroboraron y se hicieron las denuncias con nombre y apellido”.

El caso generó fuerte conmoción en la comunidad educativa de Villa Carlos Paz y, con el paso de los meses, el reclamo de las familias comenzó a centrarse también en la falta de definiciones judiciales y en la continuidad del sacerdote dentro del ámbito escolar.
En ese contexto, el Arzobispado de Córdoba y la JAEC difundieron un comunicado en el que señalaron que “en todas sus instituciones se asume con la máxima seriedad y responsabilidad cualquier situación o denuncia que involucre a niños, niñas y adolescentes”.
“El cuidado de los menores es prioridad absoluta. El Arzobispado de Córdoba dispone de protocolos específicos de prevención y actuación dirigidos a todas las las personas que desarrollan tareas con menores y adultos vulnerables”, sostuvo el escrito.
Además, el comunicado indicó que la Oficina de Prevención de Abusos y Cuidado de Víctimas fue “debidamente informada de la situación e interviene conforme a sus competencias”, y remarcó que el establecimiento educativo “cumplió con los protocolos e indicaciones que existen en el tema”.
La entidad religiosa también expresó “preocupación porque algunos de los hechos mencionados llevan un año sin esclarecerse judicialmente” y aseguró que tanto el colegio como sus autoridades y la comunidad educativa “estuvieron y están siempre a disposición del Ministerio Público Fiscal y de los magistrados”.
En el mismo texto, la JAEC aclaró que “ni el colegio ni la Junta Arquidiocesana han recibido notificación por parte de la autoridad judicial competente respecto de la existencia de personas formalmente sospechadas o imputadas”.
Finalmente, el comunicado reafirmó el “compromiso permanente con el cuidado, la dignidad y el bienestar integral de todas las personas” y pidió que “a la mayor brevedad” puedan esclarecerse judicialmente los hechos denunciados.