A pesar de la exitosa relación laboral que une al director Quentin Tarantino y al actor Brad Pitt, no todo fue armonía durante el rodaje de la película de 2019 Había una vez en Hollywood. Un reciente testimonio reveló que ambas estrellas protagonizaron un tenso desencuentro en el set debido a una improvisación que rompió con las estrictas dinámicas de filmación impuestas por el cineasta.
La revelación de este cruce de palabras provino del actor Bruce Dern, quien compartió la anécdota durante las celebraciones en el Festival de Cine de Cannes por el estreno de Dernsie, un nuevo documental centrado en su carrera. El título de dicha producción hace referencia precisamente al término con el que se conocen las pequeñas líneas o gestos que Dern suele improvisar sobre la marcha para enriquecer sus interpretaciones en la pantalla grande, una de las cuales desató el conflicto en el set de Tarantino.

De acuerdo con el relato de Dern, el incidente ocurrió mientras filmaba una secuencia junto a Pitt, quien interpretó al doble de acción Cliff Booth. En la escena en cuestión, el personaje de Pitt debía despertar al de Dern, quien se encontraba en una cama. Al incorporarse sintiéndose un poco aturdido, Dern decidió salirse ligeramente del libreto y añadir de forma espontánea la frase: "Realmente no estoy seguro de lo que está pasando".
Esta sutil modificación provocó una reacción inmediata por parte de Brad Pitt, quien de manera imprevista ordenó detener la filmación. Según Dern, la decisión del actor al asumir un rol que no le correspondía transformó por completo el ambiente en el set, generando una enorme incomodidad en el director. La expresión en el rostro de Tarantino se volvió sumamente seria y sombría antes de confrontar directamente a su protagonista preguntándole qué era lo que acababa de hacer.

Al responder Pitt que simplemente había detenido la cámara, el realizador estalló con una severa advertencia sobre los límites de la autoridad en sus rodajes. Con total firmeza, Tarantino le lanzó un ultimátum: "Nunca más en tu vida volverás a cortar una cámara o estarás muerto en este negocio. Ese es mi dominio. No detengas el comportamiento". Ante el fuerte llamado de atención, Pitt intentó justificarse de manera escueta argumentando que lo expresado por su compañero de reparto no figuraba originalmente en el guion escrito.
Más allá de este tenso contratiempo, la filmación pudo continuar con normalidad y el largometraje terminó consolidándose como un rotundo éxito. La producción no solo cosechó diez nominaciones a los premios de la Academia, sino que además le valió a Brad Pitt alzarse con el Oscar como mejor actor de reparto por su memorable encarnación de Cliff Booth, un personaje que volverá a interpretar próximamente en un nuevo proyecto cinematográfico para la plataforma Netflix dirigido por David Fincher y escrito por Tarantino.