El desenlace de la exitosa serie The Boys dejó a los fanáticos procesando el destino de cada uno de sus complejos personajes, siendo el de The Deep uno de los más comentados. El superhéroe acuático interpretado por Chace Crawford encontró un final verdaderamente trágico al morir devorado y consumido por los mismos animales marinos que alguna vez pudo comandar.
En las últimas horas, cobró una enorme fuerza entre la comunidad de seguidores una insólita teoría que pone en jaque la verdadera naturaleza de sus habilidades. La hipótesis sostiene que, en realidad, este miembro de The Seven nunca tuvo la capacidad de hablar con las criaturas del océano.

Según esta postura, el Compuesto V solo le otorgó el superpoder de controlar mentalmente a las especies marinas, pero no de comunicarse verbalmente con ellas. La base científica que respalda este planteamiento es que los peces carecen de neocórtex, la región cerebral encargada en los humanos de procesar las funciones cognitivas superiores, tales como el razonamiento y el desarrollo del lenguaje.
Bajo esta premisa, la teoría propone una explicación mucho más oscura y psicológica: The Deep padecía de esquizofrenia. De este modo, las complejas y a menudo delirantes conversaciones que mantenía con la fauna marina no eran reales, sino alucinaciones. Su supuesto vínculo afectivo y comunicativo con los animales funcionaba en realidad como un espejo inconsciente de su propia psique y de cómo se percibía a sí mismo en cada etapa de su vida.
Esta distorsión mental explicaría perfectamente por qué la percepción de sus "amigos" acuáticos cambiaba drásticamente a lo largo de las temporadas. A medida que Homelander lo sometía a humillaciones cada vez más crueles y lo hacía dudar de su propio valor, las voces de los peces en su cabeza se volvían más hostiles. De igual manera, la teoría argumenta que esta es la única forma lógica en la que los animales se "enteraban" de sus oscuros secretos —como cuando asesinó al pulpo Timothy— o se enteraban de sus posturas morales tras eventos catastróficos como el derrame de petróleo.
El trágico clímax de su arco argumental encaja de manera impecable con este desolador análisis psicológico. Tras ser arrojado al agua por Starlight en el tramo final de la serie, el desprecio y el odio que sentía hacia sí mismo llegaron a un punto de no retorno. En lugar de utilizar sus habilidades para nadar y salvarse, un quebrado The Deep utilizó su auténtico poder de control mental para ordenarle a las criaturas del océano que terminaran con su existencia.