Un movimiento de “pasamanos” en uno de los pasillos del Barrio 31 terminó con un sospechoso armado detenido y, días después, con prisión preventiva dictada por la Justicia porteña.
El imputado, que ya tenía antecedentes penales por delitos dolosos y uso de armas de fuego, fue arrestado en la zona de la calle Colibrí al 700 luego de intentar escapar al advertir la presencia de efectivos de la Policía de la Ciudad.
Según informaron fuentes judiciales, agentes que patrullaban el sector observaron a dos hombres realizando una maniobra compatible con venta de droga. Cuando los policías se acercaron, uno de los sospechosos salió corriendo, aunque fue alcanzado a pocos metros.
Durante la requisa, los efectivos encontraron entre sus pertenencias un revólver calibre .22 largo marca Tala con una munición en el tambor y apto para el disparo inmediato.
Además, dentro de la mochila que llevaba había 47 envoltorios de distintos estupefacientes listos para la comercialización, entre ellos pasta base y marihuana. También tenía un cúter y dinero en efectivo.
La investigación quedó en manos de la Unidad de Flagrancia Este del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, donde intervino el auxiliar fiscal Mariano Petroselli, quien ordenó la detención del acusado y el secuestro del arma, la droga y el resto de los elementos hallados.
A partir de un informe elaborado por la División Balística de la Policía de la Ciudad, se confirmó que el arma estaba en condiciones de funcionamiento.
El sospechoso fue imputado por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y portación ilegal de arma de fuego.
Durante la audiencia judicial, la fiscalía remarcó que el acusado registraba antecedentes penales vinculados a delitos cometidos con armas, por lo que solicitó que permaneciera detenido mientras avanza la investigación.
El pedido fue aceptado por el titular del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°26, Nicolás Repetto, quien dictó la prisión preventiva al considerar acreditados riesgos procesales.