La cervecería Quilmes volvió a sacudir el mercado publicitario argentino con el lanzamiento de “CoRazones para creer”, su esperada campaña para la Copa Mundial de la FIFA 2026. Producido por la agencia draftLine junto a la productora Landia, el comercial se transformó en tendencia inmediata en plataformas digitales gracias a su carga emotiva.
La pieza reconstruye la mística de los anuncios mundialistas, planteando un interrogante que atraviesa las mesas de amigos: ¿tiene la selección argentina posibilidades reales de alcanzar el bicampeonato consecutivo? Frente al escepticismo de las estadísticas, el relato apela a la pasión y a la identidad nacional.
El cortometraje reúne un verdadero seleccionado de leyendas locales. Entre ellos, el basquetbolista Manu Ginóbili, quien en una pizzería porteña recuerda que a la Generación Dorada le bastaron ocho décimas de segundo para vencer a Serbia en una hazaña inolvidable. Los campeones del mundo Ángel Di María y Leandro Paredes también aparecen en escenas filmadas en Funes, Santa Fe.
La narrativa recopila hitos donde los deportistas argentinos hicieron posible lo imposible. Se suman los testimonios de los regatistas olímpicos Santiago Lange y Cecilia Carranza, evocando su oro en Río 2016 pese a adversidades físicas extremas. El spot también rinde homenaje al fallecido defensor José Luis “Tata” Brown, que jugó la final de México 1986 con el hombro dislocado, y a la mítica Ferrari negra de Diego Maradona.
El cruce cultural alcanza su clímax con el ícono del rock Charly García, desplegando su oído absoluto desde una pileta rosarina. Figuras actuales como Guillermo Coppola, Gastón Edul y Morena Beltrán aportan frescura, mientras una recreación humorística del general San Martín cruza la Cordillera. Cada escena refuerza el lema: “Si la razón hace dudar, el corazón siempre va para adelante”.
Si la razón hace dudar, el corazón siempre va para adelante. pic.twitter.com/SAWYwMBlGZ
— Quilmes Cerveza (@Quilmes_Cerveza) May 21, 2026
Bajo la dirección de Matías Moltrasio y Andy Fogwill, los realizadores capturaron la fibra íntima de la sociedad en la antesala del torneo. En redes sociales, los usuarios celebraron el regreso de las grandes producciones masivas, evocando clásicos de 1998 y 2002. El director de la marca, Guido “Chapa” Lofiego, explicó que la compañía busca retratar la locura del hincha, presente en cada alegría desde hace décadas.
El impacto de la campaña confirma el rol de la publicidad futbolera como catalizador de las pasiones populares. Con la Selección defendiendo la corona y la fiebre del torneo en aumento, la publicidad nacional demuestra su vigencia única para construir comunidad. Mientras las estadísticas dictan prudencia, los argentinos vuelven a aferrarse a sus “CoRazones” para soñar con la cuarta estrella mundial.