La Expo de Otoño se convirtió este año en la vidriera elegida por seis nuevos cabañeros que decidieron dar el salto y presentar sus animales, en uno de los escenarios más exigentes de la ganadería argentina.
Desde Río Negro hasta la provincia de Buenos Aires, los productores llegan con distintas historias, pero con un objetivo común: comprobar si años de selección y trabajo a campo están a la altura de lo que hoy demanda la raza Angus.
Entre los debutantes aparecen Cabaña Los Ranqueles, de “Tito” Ayling; Don Policarpo, de Facundo Suárez; Los 5 Ombúes, de Martina Schirado; Don Juan, de Federico Gilardi; La Laguna, de Julián Lavayen; y Los Dones, de Juan Surico. Todos comparten la expectativa de mostrar sus rodeos y ganar experiencia en una exposición que, aunque no tiene la magnitud de Palermo de julio, mantiene un nivel competitivo de primer orden.
Desde Viedma, en la zona del IDEVI y el Valle Inferior del río Negro, Federico Gilardi llegó con su cabaña Don Juan para medir el resultado de un proyecto genético que comenzó a consolidarse en 2018, aunque con raíces que se remontan a comienzos de los 2000.
Federico Gilardi debutó en la Expo de Otoño con su cabaña Don Juan para medir su genética Angus y exhibir el trabajo que desarrolla en la Patagonia.En esta primera participación presentó una vaquillona y dejó en claro que la intención no pasa por competir de inmediato con los grandes nombres de la raza, sino por empezar a compararse con los estándares más altos.
El productor explicó que su planteo combina producción en secano y bajo riego, permitiendo generar alimento propio para la cabaña y sostener un sistema más intensivo y ordenado. Con cerca de 300 vientres entre puro pedigree y puro controlado, el foco está puesto en desarrollar un Angus funcional y adaptado a los ambientes patagónicos. “Necesitamos animales caminadores, eficientes y capaces de adaptarse rápido a campos duros”, sostuvo Gilardi.
Otra de las caras nuevas de la exposición es Martina Schirado, de Los 5 Ombúes, establecimiento ubicado entre Las Flores y General Belgrano. La cabaña fue iniciada por su padre hace más de dos décadas y hoy atraviesa una etapa de crecimiento orientada a profundizar el desarrollo genético y el registro de datos productivos.

Con unas 300 madres Puras Controladas, el establecimiento también produce Angus MAS y vaquillonas generales para venta. Schirado remarcó que el objetivo es trabajar con animales funcionales, rústicos y mansos, pero también con fuerte respaldo productivo.
Para la joven cabañera, la participación en la Expo representa una oportunidad para aprender, generar vínculos y mostrar el trabajo familiar en un ámbito de referencia para la raza.
En General Conesa, Río Negro, la familia Lavayen mantiene una larga tradición ganadera ligada al Angus. Julián Lavayen contó que tanto su abuelo como su padre fueron pioneros en introducir vacas negras en una región históricamente dominada por la producción ovina. Hoy, la Cabaña La Laguna produce animales puros controlados y puro pedigree, además de sostener un rodeo de 700 vacas de ciclo completo.
Aunque este es su debut en la Expo de Otoño, Lavayen aseguró que la expectativa es alta y destacó la importancia de participar para seguir posicionando el Angus patagónico.

Además, remarcó el valor que tiene la muestra como vidriera nacional para los productores y aseguró que su presencia busca también aportar al crecimiento de Angus en un contexto donde la raza continúa expandiéndose en distintas regiones del país.