La promesa era simple: invertir dinero en criptomonedas, acciones y sociedades financieras para obtener ganancias rápidas. Las víctimas incluso podían seguir supuestos movimientos de sus inversiones a través de una aplicación especialmente diseñada para transmitir confianza. Pero detrás de esa plataforma, según la investigación judicial, funcionaba una organización dedicada a montar estafas virtuales y mover dinero a través de cuevas financieras.
Después de un primer operativo realizado hace un mes, la Policía de la Ciudad volvió a golpear a la banda con diez nuevos allanamientos en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. El resultado fue la detención de tres hombres señalados como responsables de las maniobras.
La investigación comenzó en 2023, cuando una mujer denunció en Puerto Madryn, Chubut, que había invertido más de 100 millones de pesos en una estructura financiera que prometía importantes rendimientos. Según su relato, durante el primer mes recibió supuestas ganancias, pero luego nunca pudo recuperar el resto del dinero aportado.

A partir de esa denuncia, los investigadores detectaron un esquema que ofrecía inversiones en empresas reales y sociedades fantasmas mediante la compra de acciones y operaciones vinculadas a criptomonedas. Para sostener el engaño, los sospechosos habían desarrollado una aplicación ficticia donde los damnificados podían observar falsos movimientos financieros y aparentes rendimientos de capital.
Cuando los inversores intentaban retirar el dinero, los responsables argumentaban que existían “restricciones administrativas del Banco Central” que impedían concretar las transferencias.
El expediente derivó inicialmente en 21 allanamientos que permitieron desarticular la estructura principal de la organización, integrada por dos familias. En esa etapa fueron secuestrados más de 250 mil dólares —172 mil en efectivo y otros 80 mil en monedas digitales— además de vehículos y dispositivos electrónicos.
También quedaron imputadas ocho personas con distintos roles dentro de la organización y fue detenido un sospechoso que tenía pedido de captura vigente por parte de la Justicia de La Rioja.
Sin embargo, los investigadores continuaron analizando teléfonos, movimientos financieros y conexiones entre los integrantes de la banda. En ese marco, intervino de manera coordinada la División Delitos Tecnológicos Complejos de la Policía de la Ciudad junto con fuerzas bonaerenses y de Chubut.
Los nuevos procedimientos fueron ordenados por el fiscal general Fernando Rivarola, de la Unidad Fiscal Especializada en Cibercrimen y Evidencia Digital de Rawson, con intervención de los juzgados de Garantías N°4 de Morón y La Matanza.
Ocho de los allanamientos se realizaron en los barrios porteños de Retiro, Almagro, Monserrat, Balvanera, San Nicolás, Palermo, Barracas y Parque Avellaneda, mientras que los otros dos fueron en Villa Tesei y San Justo.
Durante los operativos fueron identificadas 19 personas y secuestrados 24 teléfonos celulares, notebooks, CPU, discos rígidos, tarjetas bancarias y más de seis mil dólares en efectivo.
La causa sigue abierta y los investigadores buscan determinar el alcance total de las maniobras y la cantidad de víctimas afectadas por el esquema financiero.