Un hombre que ya había sido condenado por hostigar y amenazar a su expareja quedó detenido con prisión preventiva luego de volver a acercarse a la víctima pese a tener vigente una restricción judicial de contacto y acercamiento.
La medida fue dispuesta por la titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°28, María Julia Correa, a pedido de la fiscal Claudia Barcia, titular de la Fiscalía PCyF 16, especializada en violencia de género.
La investigación comenzó a partir de la denuncia de la mujer, quien relató que el imputado comenzó a aparecer reiteradamente tanto en el restaurante donde trabaja como en las inmediaciones de su domicilio.

Según la presentación judicial, el hombre tenía prohibido acercarse o mantener cualquier tipo de contacto con ella por una restricción impuesta previamente por la Justicia Civil.
Sin embargo, de acuerdo con la denuncia, el acusado incumplió esa orden en varias oportunidades y además le envió correos electrónicos con contenido amenazante.
Para la fiscalía, la situación adquiría una gravedad adicional debido a los antecedentes del imputado, quien ya había cumplido una condena de efectivo cumplimiento por delitos similares cometidos contra la misma víctima.
Con esos elementos, Barcia solicitó que el acusado quedara detenido con prisión preventiva al considerar que existían riesgos procesales y una situación persistente de hostigamiento y violencia.
El juzgado hizo lugar al planteo y ordenó la medida cautelar mientras avanza la investigación.
La causa quedó encuadrada dentro de las actuaciones que tramita la Justicia porteña en materia de violencia de género y restricción de contacto, un tipo de expedientes en los que las fiscalías especializadas vienen advirtiendo sobre la reiteración de conductas intimidatorias incluso después de dictadas medidas de protección para las víctimas.