La Libertad Avanza decidió postergar hasta el 4 de junio la sesión del Senado donde se tratarán 73 pliegos judiciales y una serie de proyectos económicos sensibles, entre ellos el pago a fondos buitres y la iniciativa sobre “inviolabilidad de la propiedad privada”. En paralelo, el Gobierno resolvió congelar los ascensos de los jueces Alejandro Javier Catania y Juan Pedro Galván Greenway, vinculados a fallos favorables para el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia.
La sesión originalmente iba a realizarse esta semana, pero el oficialismo optó por reprogramarla ante la ausencia de varios senadores que se encuentran de viaje. La decisión también responde a la necesidad de sumar apoyos para algunos proyectos que todavía generan resistencia en sectores aliados.
Los magistrados afectados por la decisión oficial estaban postulados para integrar la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico. Ambos quedaron bajo observación por su intervención en causas relacionadas con Tapia y el tesorero de la AFA, Pablo Toviggino.

Según fuentes parlamentarias, el Ejecutivo no retirará formalmente los pliegos, pero sí resolvió dejarlos frenados en la Comisión de Acuerdos hasta definir cómo evoluciona la situación judicial vinculada a la conducción de la AFA.
La maniobra refleja la tensión interna que atraviesa el oficialismo en torno a sectores judiciales y operadores vinculados al fútbol, en un contexto donde el Gobierno intenta sostener control político sobre nombramientos estratégicos.
Más allá de los pliegos congelados, el Senado avanzará con decenas de designaciones judiciales que incluyen nombres ligados a históricos vínculos familiares dentro del Poder Judicial.
Entre ellos aparecen Ana María Cristina Juan, esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi; Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema; además de Laureano Durán y Juan Moldes, vinculados a reconocidos integrantes de Comodoro Py.
La Comisión de Acuerdos, que conduce Juan Carlos Pagotto, ya emitió dictamen favorable para 73 postulaciones, lo que habilita su tratamiento en el recinto.
En paralelo, el Senado convocó para el 9 de junio una nueva audiencia pública donde expondrán candidatos para cubrir vacantes en distintas salas de la Cámara Nacional de Apelaciones.

Uno de los casos que concentra mayor atención es el de Víctor Pesino, quien busca extender por cinco años más su permanencia como vocal de la Cámara Laboral pese a alcanzar la edad jubilatoria.
Pesino había quedado en el centro de la escena judicial luego de intervenir en fallos vinculados a la reforma laboral impulsada por el Gobierno y cuestionada por la CGT.
También genera expectativa la postulación de Marina Edith Pisacco, jueza laboral y esposa del periodista Adrián Ventura, para ocupar un lugar en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.
La demora de la sesión vuelve a mostrar el delicado equilibrio que atraviesa el oficialismo en el Senado, donde cada votación requiere acuerdos finos y negociaciones permanentes.
Mientras busca avanzar con proyectos económicos y cubrir vacantes judiciales estratégicas, el Gobierno también intenta evitar conflictos internos y controlar el impacto político de determinadas designaciones.
La decisión de congelar pliegos vinculados indirectamente a Tapia expone además cómo las disputas judiciales, deportivas y políticas vuelven a cruzarse en uno de los terrenos más sensibles del poder argentino.