El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este sábado un acto de gestión en el municipio bonaerense de Tornquist, donde entregó 48 viviendas, distribuyó maquinaria para fortalecer la gestión ambiental y anunció nuevas obras educativas.
Sin embargo, el eje político de su visita estuvo atravesado por la fuerte defensa del régimen de Zona Fría y las críticas al avance del proyecto impulsado por el presidente Javier Milei para recortar el esquema tarifario que ya obtuvo media sanción en Diputados.
En un contexto de bajas temperaturas y en plena discusión parlamentaria por el futuro del beneficio, Kicillof utilizó el acto para advertir sobre el impacto que tendría la eliminación de la ampliación del régimen aprobada en 2021 y reclamó que el Senado rechace la iniciativa del oficialismo nacional.
Tornquist, 9 AM, 4 grados. Una verdadera zona fría de la provincia de Buenos Aires. Como acá, en muchos otros lugares de nuestro territorio las familias necesitan tarifas diferenciales para poder afrontar el invierno.
— Axel Kicillof (@Kicillofok) May 23, 2026
La modificación del régimen de Zona Fría deja sin esa… pic.twitter.com/d2yJnEwxxU
Durante el acto, el mandatario bonaerense vinculó directamente las condiciones climáticas de la región con la necesidad de mantener subsidios diferenciales para las tarifas de gas.
“Este acto lo celebramos en una mañana de mucho frío, a pesar de que el Gobierno nacional nos quiere decir que no existe la ‘zona fría’ y que no hay que ayudar a la gente con las tarifas del gas y los servicios”, sostuvo.
Kicillof calificó el proyecto libertario como “un acto más de crueldad e insensibilidad” y cuestionó el modelo económico del Gobierno nacional. “Es un modelo de país donde le va muy bien a muy poquitos, mientras se abandona a la inmensa mayoría”, afirmó.
Más tarde, el gobernador reforzó el planteo desde sus redes sociales con un mensaje dirigido al Senado: “Tornquist, 9 AM, 4 grados. Una verdadera zona fría de la provincia de Buenos Aires. Como acá, en muchos otros lugares de nuestro territorio las familias necesitan tarifas diferenciales para poder afrontar el invierno”.
Y agregó: “La modificación del régimen de Zona Fría deja sin esa posibilidad a 5 millones de bonaerenses que no pueden pagar la luz, el gas y otras cuestiones básicas. El Senado tiene que rechazar este proyecto”.
La discusión sobre Zona Fría volvió al centro de la escena política luego de que el oficialismo lograra avanzar en la Cámara de Diputados con un proyecto para derogar la ampliación del régimen sancionada en 2021 durante el gobierno de Alberto Fernández.
Esa reforma había incorporado a más de tres millones de usuarios nuevos al esquema de subsidios al gas natural, incluyendo amplias zonas de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y otras regiones del país con bajas temperaturas.
El beneficio permitió aplicar descuentos de entre el 30% y el 50% en las tarifas residenciales.
La administración libertaria sostiene que la ampliación generó un costo fiscal elevado y argumenta que el régimen debe volver a concentrarse exclusivamente en las zonas históricamente alcanzadas: la Patagonia, la Puna y Malargüe.
De aprobarse el proyecto en el Senado, millones de hogares podrían perder el beneficio justo antes del invierno. Las facturas de gas podrían registrar aumentos de entre el 40% y el 100% para los usuarios excluidos.
El proyecto contempla excepciones para hogares vulnerables que acrediten bajos ingresos, pertenencia al ReNaBaP, discapacidad o condición de veterano de Malvinas mediante inscripción al Subsidio Energético Focalizado (SEF).

El debate reactivó además el recuerdo del discurso pronunciado por Máximo Kirchner en 2021 durante la sesión en la que se aprobó la ampliación de Zona Fría.
En aquel momento, el dirigente de La Cámpora promovió el esquema de subsidios energéticos, cuestionó los tarifazos aplicados durante la gestión de Mauricio Macri y advirtió sobre la posibilidad de que futuros gobiernos intentaran revertir el beneficio.
“Espero que en el futuro, si algún día estas ideas vuelven a gobernar la Argentina, se sumen a esa Patagonia que resistió dignamente el embate del exministro Aranguren y del expresidente Macri los marplatenses, los bahienses y los amigos y las amigas de Tandil”, había señalado.
Con el avance legislativo del oficialismo libertario, ese fragmento volvió a circular entre dirigentes y usuarios en redes sociales como una advertencia anticipada sobre el actual escenario.
Más allá de la discusión tarifaria, la actividad oficial estuvo centrada en la entrega de 48 viviendas en el barrio Huellas de Tornquist, con una inversión total de $4.435 millones.
Las unidades poseen 60 metros cuadrados y cuentan con redes de agua y cloacas. Del total, 38 fueron construidas mediante el Instituto de la Vivienda bonaerense y las 10 restantes forman parte de un proyecto destinado al personal de la Policía provincial.
Kicillof estuvo acompañado por la ministra de Hábitat y Desarrollo Urbano, Silvina Batakis, y la intendenta interina local, Estefanía Bordoni.

“En este contexto tan difícil para todos, estamos orgullosos de poder compartir la emoción y la alegría de 48 familias de Tornquist que hoy pueden acceder a la casa propia”, expresó el gobernador.
Sobre el cierre del acto, Kicillof volvió a darle un tono político nacional a su discurso y vinculó la discusión sobre tarifas, viviendas y educación con el rumbo del país.
“En la Provincia vamos a seguir trabajando para llevar bienestar a los bonaerenses mientras damos la discusión de qué país queremos: a pocos días de un nuevo 25 de Mayo, necesitamos volver a construir una Patria que ponga primero a los argentinos”, concluyó.