23/05/2026 - Edición Nº1201

Sociedad


Opinión de expertos

Universidad de Duquesne explica por qué la sonrisa de los perros confunde a todos

23/05/2026 | Esa cara con la boca abierta y los labios hacia atrás que tanto nos enternece no siempre es sinónimo de alegría. La ciencia explica por qué tendemos a confundirnos.



Cualquiera que tenga un perro juraría que su mascota le sonríe. Esa típica expresión de boca abierta, lengua afuera y labios retraídos nos derrite el corazón. Sin embargo, la ciencia tiene una mala noticia para nuestro orgullo de tutores: esa "sonrisa" no siempre significa que el animal esté desbordando felicidad. De hecho, los perros usan ese mismo gesto en situaciones que no tienen nada de alegres.

El asunto pasa por cómo evolucionaron. Un estudio publicado en la revista Popular Science analiza este fenómeno desde la anatomía. Anne Burrows, especialista de la Universidad de Duquesne (Estados Unidos), comparó los rostros de los perros con los de los lobos y descubrió una diferencia clave: los perros desarrollaron músculos faciales de contracción rápida. Esto les permite imitar los movimientos fugaces que los humanos asociamos con una expresión espontánea.

A lo largo de miles de años, los humanos domesticamos y mantuvimos cerca a los perros que tenían rostros más fáciles de "leer". Pero ahí es donde entra nuestra propia trampa: el antropomorfismo, que es esa costumbre tan nuestra de proyectar emociones humanas en los animales.

Karen Jesch, investigadora del Centro de Cognición Canina del Boston College, advierte que no somos tan buenos interpretando a las mascotas como creemos. Cuando vemos a un perro correr y poner esa cara, pensamos automáticamente: "Si yo fuera él, estaría feliz, por lo tanto está sonriendo". Pero la realidad puede ser otra. A veces, retraer los labios es una señal clara de incomodidad o de que la están pasando mal.

La clave es mirar el contexto y el resto del cuerpo

*La sonrisa real: Si el perro tiene la boca relajada, los ojos suaves, el cuerpo suelto y está echado con vos en el sillón, quedate tranquilo; está feliz.

*La falsa sonrisa: Si pone la misma cara en un lugar lleno de ruidos, con la cola entre las patas o el cuerpo rígido, no se está riendo; te está pidiendo por favor irse de ahí.

Los expertos también recomiendan prestarle mucha atención a las orejas. Si están relajadas, el perro está entregado y tranquilo. Si están pegadas a la cabeza, hay miedo o estrés de por medio.

En definitiva, que muestren los dientes no siempre es un gesto de simpatía. Antes de sacar la foto para Instagram pensando que tu perro es el más feliz del mundo, conviene mirar el panorama completo para asegurarte de que de verdad la esté pasando bien.