24/05/2026 - Edición Nº1202

Política

25 de Mayo

Patricio Lons y una tesis sobre la Revolución de Mayo que incomoda al relato oficial

24/05/2026 | El historiador hispanista asegura que el Virreinato del Río de la Plata no era una colonia y que los rioplatenses se sentían españoles.



La historia en la Argentina es el gran escenario para la creación de mitos. Se fabulan los grandes relatos y esas construcciones van adquiriendo una proyección filosofante que no deja de ser un verdad parcial.. El registro de la Revolución de Mayo refiere a momentos de supremacía española sobre los rioplatenses, de un sentimiento independentista genuino y , del nacimiento de la patria. Sin embargo hay algunos detalles que de conocersel, modificarìan esa concepción del 25.

Para derribar algunos de esos mitos, en vísperas del 25 de mayo, NewsDigitales dialogó con el historiador Patricio Lons -director del canal de YouTube "Historia con Patricio Lons"- quien destacó que lejos de ser una colonia española, por entonces nuestro país era "una provincia de ultramar", lo que cambia absolutamente la perspectiva y coloca a ibéricos y criollos en pie de igualdad. A modo de ejemplo, añadió que "Castelli era regidor de Cabildo".

Virreinato del Río de la Plata

El 1 de agosto de 1776 nació el Virreinato del Río de la Plata. Era una estructura política que contaba con 7.000.000 kilómetros cuadrados, salida a dos océanos y su economía basada en la minería del Alto Perú, apoyada por la ganadería de la llanura pampeana y la yerba mate de las Misiones Orientales. Lons señaló que "la gente del pueblo no tenía interés alguno en separarse del rey ni del resto de América" y que los rioplatenses "se sentían muy españoles". Incluso Manuel Belgrano decía: "nosotros, los españoles que luchamos contra los afrancesados".

En 1806 y 1807 Buenos Aires resistió con éxito dos intentos británicos por quedarse con el Virreinato. Los criollos se organizaron para expulsar a los militares ingleses, pero no pudieron hacer lo mismo con los comerciantes ingleses: "A partir de 1806 empezaron a llegar comerciantes, pastores e intrigantes británicos", que años después fueron decisivos para marcar los pasos que tomó la Revolución de Mayo.

En 1806 y 1807 los británicos fueron derrotados por las armas, pero hicieron contactos para defender sus intereses en Buenos Aires.

Los militares británicos abandonaron Buenos Aires humillados por la firmeza de un pueblo que los enfrentó con más coraje que armamento, liderados por el marino francés Santiago de Liniers, pero los comerciantes se quedaron. Por esos tiempos operaba la British Commercial Room dirigida por Alexander Mackinnon, de la que salió Mariano Moreno, "que fue nombrado secretario de la Junta de Mayo" remarcó Lons.

El 25 de mayo los ingleses tuvieron mucho que ver

La presencia británica no se limitó a cuestiones comerciales. Después del desembarco inglés en Buenos Aires, el  oficial Alexander Gillespie visitaba por las noches a lo mejor de la sociedad porteña para ofrecer un trato: Gran Bretaña se comprometía a brindar protección para sus vidas y su patrimonio, a quien se comprometiera a velar por sus intereses en el Río de la Plata.

Según cuenta el profesor Julio González en su libro "La involución hispanoamericana", hubo más de 58 personalidades que aceptaron el trato ofrecido por Gillespie. Sobre el tema, Lons agregó que "Moreno y Castelli" respondían a los ingleses y que "Gillespie en sus memorias afirma que la mitad de la Junta respondía a los intereses británicos".

Plaza Mayor -en ésa época no se llamaba Plaza de Mayo- el 25 de mayo de 1810.

Con estos datos -silenciados por la historiografía argentina- Lons afirma que "fueron los intereses ingleses los que movieron los hilos tras la Revolución" a tal punto que "Alexander Mackinnon fue quien redactó el primer decreto de libre comercio que firmó la Junta" al asumir sus funciones y fue a Mackinnon a quien concedió la primera audiencia el nuevo Gobierno, el 26 de mayo de 1810.

La educación no era sólo para españoles

Otro mito es el que hay en relación al acceso a la educación y a los puestos dirigentes, reservados para los españoles peninsulares. Mucho antes del 25 de mayo un grupo de criollos tenía participación en los resortes de poder de la época. Según el entrevistado, "buena parte de los funcionarios de gobierno eran rioplatenses. Belgrano era secretario del consulado, que en aquel momento era como ser ministro de Economía y fue nombrado por el rey Carlos IV a perpetuidad".

Mariano Moreno. Único rioplatense de la Primera Junta y egresado de una univerdidade fundada por España, con sede en América.

Al creador de nuestra bandera se le suman el caso de Cornelio Saavedra -presidente de la Primera Junta- quien nació en Potosí (actual Bolivia) fue un respetado comerciante devenido militar a causa de las Invasiones Inglesas. Pero más llamativo fue el caso de Mariano Moreno -el único rioplatense de nacimiento, porque que los demás integrantes de la Junta eran peruanos y españoles- fue abogado por la Universidad de Chuquisaca, fundada por los españoles en 1624 y en pie hasta el día de hoy, en territorio americano.

¿Qué perdimos el 25 de mayo de 1810?

Siguiendo la línea de argumetación del entrevistado, se puede arribar a una dolorosa conclusión: el 25 de mayo no fue el nacimiento de una patria. Fue el primer acto de descomposición de un imperio que se extendió desde México hasta nuestra Argentina, incluyendo a Guinea Ecuatorial, las Filipinas y por supuesto, la Península Ibérica.

Para Lons, más que un día festivo, "por lo menos debería ser un día de reflexión". Ese imperio, balcanizado, se convirtió en una veintena de países que aún conservando su origen y cultura comunes, no logran alcanzar acuerdos básicos de una política en común para recuperar presencia frente a los países centrales.