El piloto de Ingeniero Maschwitz, Nicolás Varrone, cerró un fin de semana de menor a mayor en el Gran Premio de Canadá, logrando su mejor resultado hasta el momento en una carrera principal de la Fórmula 2.
Con un manejo sólido y un ritmo envidiable, el "Flaco" terminó séptimo en el mítico circuito Gilles Villeneuve de Montreal y se dio el gusto de clavar el récord de vuelta de la competencia.
La jornada del domingo fue una verdadera exhibición de resiliencia para el hombre del Van Amersfoort Racing (VAR). Tras largar desde la duodécima posición, Varrone supo leer una carrera que estuvo cargada de incidentes y neutralizaciones para escalar en el clasificador y prenderse en la lucha de arriba.
La final del domingo no fue para nada sencilla. El trazado canadiense, siempre traicionero, obligó a los pilotos a estar alertas desde el primer segundo. Varrone, que había mostrado un potencial enorme en las prácticas libres quedando cuarto, tuvo que batallar desde la mitad de la grilla debido a una clasificación accidentada donde un error de cálculo del equipo con el combustible lo privó de pelear por la pole.
Sin embargo, el domingo se tomó revancha. Gracias a una estrategia inteligente, el argentino se mantuvo en pista mientras los líderes entraban a boxes, llegando a ocupar momentáneamente la segunda posición.
Tras cumplir con su parada en la vuelta 10 para calzar neumáticos nuevos, regresó a la pista en el puesto 16 y empezó a devorar rivales. La velocidad del monoplaza número 57 quedó demostrada con el cronómetro: Varrone marcó el giro más rápido de la carrera con un tiempo de 1:24.394.
Al finalizar dentro del "top ten", se adjudicó el punto extra que otorga el reglamento, sumando un total de siete unidades para el campeonato (seis por el séptimo puesto y una por la vuelta rápida).

La competencia tuvo de todo, incluyendo el abandono del líder Laurens Van Hoepen, quien terminó contra el famoso "Muro de los Campeones". La salida del Auto de Seguridad en varias oportunidades reagrupó al pelotón, pero Varrone no perdió la concentración.
Originalmente, el piloto de Maschwitz cruzó la bandera a cuadros en la octava ubicación, pero una sanción de 10 segundos al paraguayo Joshua Duerksen le permitió escalar un peldaño más y consolidar su P7 definitivo.
El resultado del domingo sirve para sanar las heridas de una carrera Sprint que había sido muy injusta para el argentino. El sábado, Nico metió una largada fenomenal, ganando tres lugares en la primera vuelta y llegando a pelear el séptimo puesto con maniobras de alto vuelo, superando incluso a rivales por sectores internos muy complejos.
Sin embargo, los comisarios deportivos le aplicaron una penalización de stop and go por estar fuera de su posición en la línea del Safety Car durante la vuelta previa. Esa decisión, sumada a un golpe que recibió desde atrás por parte de Cian Shields cerca del final, lo mandó al fondo del clasificador, terminando en la 16ª posición.
Con este séptimo puesto en la carrera principal, Varrone confirma que su adaptación a los monoplazas está en su punto más alto. Cabe recordar que el piloto regresó a esta disciplina tras seis años de ausencia, destacándose previamente en carreras de resistencia con General Motors y Corvette, con quienes hizo podio en las 12 Horas de Sebring este mismo año.
La progresión en la Fórmula 2 es evidente: tras un debut complicado en Australia, Nico ya había avisado de lo que era capaz en Miami, donde sumó sus primeros puntos al terminar cuarto en la Sprint.
Ahora, con el récord de vuelta en Canadá y su mejor final en una "Feature Race", el sueño de llegar a la Máxima sigue más firme que nunca. El campeonato continúa y el piloto del Van Amersfoort Racing ya demostró que tiene el ritmo necesario para pelear de igual a igual con los mejores del mundo.