El 25 de mayo de 2017, hace exactamente nueve años, la entonces ex presidenta Cristina Kirchner reaparecía públicamente en una extensa entrevista televisiva que terminó convirtiéndose en uno de los momentos políticos más relevantes de aquel año electoral.
Desde el Instituto Patria y en diálogo con periodistas de C5N, Cristina dejaba una frase que rápidamente se transformó en título político y en señal de lanzamiento: “Si es necesario que yo sea candidata para tener más votos, lo soy”.
Aunque evitó confirmar formalmente su postulación, aquella noche quedó claro que la ex mandataria se encaminaba a competir en las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires, en un contexto de fuerte tensión interna dentro del peronismo y de creciente polarización con el gobierno de Mauricio Macri.
Sin embargo, el desenlace electoral no sería el esperado para el kirchnerismo: meses después, en octubre de 2017, la lista encabezada por Cristina sería derrotada por el candidato de Cambiemos, Esteban Bullrich, en una de las elecciones más simbólicas de la etapa macrista.

La entrevista se produjo en medio de un escenario político muy distinto al que había dejado Cristina al finalizar su mandato en diciembre de 2015.
A un año y medio de la llegada de Macri a la Casa Rosada, el Gobierno enfrentaba cuestionamientos por la inflación, el aumento de tarifas, la caída del consumo y el endeudamiento externo. Desde la oposición comenzaban a consolidarse críticas a las políticas económicas de Cambiemos, especialmente en sectores vinculados al peronismo y al sindicalismo.
En ese marco, Cristina buscaba reposicionarse como principal figura opositora mientras el peronismo atravesaba una fuerte fragmentación.
El ex ministro del Interior Florencio Randazzo impulsaba una alternativa interna dentro del PJ bonaerense y reclamaba una competencia en las PASO, mientras otros sectores dialogaban con Sergio Massa y Margarita Stolbizer.
Durante más de una hora y media, Cristina Kirchner combinó críticas al Gobierno nacional con mensajes hacia adentro del peronismo.
Uno de los conceptos centrales de aquella entrevista fue la necesidad de construir una lista de unidad para enfrentar al macrismo. “No es Cristina o nada”, aseguró, al tiempo que planteó que estaba dispuesta a resignar una candidatura si otro dirigente garantizaba una mejor performance electoral.
“Si hay otro candidato o candidata que puede garantizar el triunfo y ganar, bienvenidos sean”, sostuvo.
También afirmó que tenía la “responsabilidad histórica” de convocar “al reagrupamiento del campo nacional, popular y democrático” para “poner límites” al rumbo económico del Gobierno.
En otro tramo de la entrevista insistió: “No voy a formar parte de ninguna estrategia que juegue a dividir”.

La ex presidenta dedicó gran parte de la entrevista a cuestionar las políticas de Cambiemos y acusó a Macri de haber incumplido sus promesas de campaña.
“El gobierno ha roto el contrato electoral. Está protagonizando una formidable estafa electoral”, afirmó.
Cristina recordó promesas vinculadas a la inflación, las tarifas, Ganancias y la pobreza cero, y aseguró que el Ejecutivo había aplicado medidas opuestas a las anunciadas durante la campaña presidencial de 2015.
Además, propuso declarar la emergencia alimentaria, laboral y tarifaria, recuperar programas como Precios Cuidados y avanzar en una mayor intervención estatal para controlar precios.
También expresó preocupación por el endeudamiento externo y cuestionó el rol de algunos sectores del Poder Judicial y de los medios de comunicación.

Uno de los focos de atención de aquella noche estuvo puesto en la relación con Randazzo, quien buscaba disputar el liderazgo opositor dentro del PJ bonaerense.
Cristina evitó confrontar directamente y dejó abierta la puerta a un acuerdo político. “Yo me puedo sentar a conversar con todo el mundo”, respondió cuando fue consultada sobre la posibilidad de negociar con su ex ministro.
Sin embargo, también deslizó críticas hacia dirigentes peronistas que habían acompañado leyes impulsadas por el macrismo en el Congreso: “Mi sector político no ha estado a la altura cuando votó leyes que perjudicaron a la gente”.
Aun así, evitó utilizar términos como “traición” y optó por señalar que algunos dirigentes “no estuvieron a la altura de las circunstancias”.
La entrevista fue transmitida en vivo desde el Instituto Patria y estuvo rodeada por una fuerte movilización militante.
Miles de personas se concentraron en las inmediaciones del edificio, sobre la calle Rodríguez Peña y las cercanías del Congreso, donde se instalaron pantallas gigantes para seguir el reportaje.
La escena recordó a los “patios militantes” de los años de gobierno kirchnerista. Al finalizar la entrevista, Cristina salió a saludar a los simpatizantes que permanecían bajo la lluvia y la garúa desde horas antes.
La expectativa política era alta: dirigentes, intendentes y referentes peronistas seguían minuto a minuto cada definición de la ex mandataria, mientras comenzaban las negociaciones de cara al cierre de listas.
Finalmente, semanas después de aquella entrevista, Cristina Kirchner confirmó su candidatura al Senado bonaerense por el frente Unidad Ciudadana.
La elección legislativa de 2017 se transformó rápidamente en un plebiscito político entre el kirchnerismo y el gobierno de Macri.
En las PASO de agosto, la diferencia entre Cristina y Bullrich fue mínima y el escrutinio estuvo marcado por varias horas de incertidumbre. Pero en las elecciones generales de octubre, Cambiemos logró imponerse en la provincia de Buenos Aires.
Bullrich obtuvo cerca del 42 por ciento de los votos contra el 37 por ciento de Cristina, en una derrota significativa para la ex presidenta en el principal distrito electoral del país.
A pesar del resultado, la elección también marcó el regreso formal de Cristina al centro de la escena política y el inicio de un proceso de reorganización del kirchnerismo que terminaría desembocando dos años después en el triunfo del Frente de Todos en 2019.