25/05/2026 - Edición Nº1203

Internacionales

Elecciones en Chipre

La ultraderecha creció fuerte en Chipre y quedó tercera en el Parlamento

25/05/2026 | El conservador DISY ganó los comicios, pero el avance de ELAM sacudió el mapa político de la isla mediterránea.



La República de Chipre celebró unas elecciones legislativas que dejaron un escenario político completamente sacudido. Aunque la conservadora DISY volvió a imponerse como el partido más votado con cerca del 27,3% de los sufragios, el dato que más impacto generó fue el fuerte avance de la ultraderecha.

El partido nacionalista ELAM logró consolidarse como la tercera fuerza parlamentaria y obtuvo uno de los mejores resultados de su historia. La elección confirmó el crecimiento de los sectores más radicalizados en un país marcado por años de crisis políticas, escándalos de corrupción y tensiones históricas.

El avance de la derecha dura

ELAM consiguió alrededor del 11% de los votos y prácticamente duplicó el respaldo que había obtenido en las elecciones anteriores. El espacio mantiene una línea nacionalista y anti inmigración, además de una postura extremadamente dura sobre el conflicto que divide a la isla desde hace décadas.


Simpatizantes de ELAM durante los comicios legislativos que consolidaron a la ultraderecha como tercera fuerza política.

El crecimiento del partido generó preocupación en distintos sectores políticos europeos debido a sus vínculos ideológicos con movimientos de extrema derecha griegos. Su campaña estuvo centrada en mensajes contra la inmigración, críticas a la clase política tradicional y promesas de reforzar la identidad nacional chipriota.

El avance de ELAM refleja un fenómeno que también se observa en otros países europeos, donde los partidos tradicionales comenzaron a perder apoyo frente a discursos más extremos.

Una isla dividida desde 1974

La política chipriota sigue atravesada por una de las disputas más largas de Europa. En 1974, Turquía invadió el norte de la isla tras un golpe de Estado apoyado por sectores que buscaban unir Chipre con Grecia.

Desde entonces, el territorio permanece dividido entre la República de Chipre, reconocida internacionalmente y miembro de la Unión Europea, y el norte controlado por turcochipriotas. A pesar de múltiples negociaciones impulsadas por Naciones Unidas, nunca se logró una reunificación definitiva. La división sigue siendo uno de los temas más sensibles del país y suele influir directamente en cada elección.

Crisis política y enojo social

Además del crecimiento ultraderechista, los comicios mostraron un fuerte desgaste de los partidos tradicionales. Varias fuerzas del centro político perdieron apoyo e incluso algunas quedaron fuera del Parlamento.

En los últimos años, Chipre enfrentó denuncias de corrupción, problemas económicos y un fuerte aumento del costo de vida. Uno de los mayores escándalos estuvo relacionado con el llamado “pasaporte dorado”, un sistema que permitía obtener ciudadanía chipriota a extranjeros millonarios a cambio de inversiones.

Ese contexto alimentó el enojo social y abrió espacio para nuevos partidos, movimientos antisistema e incluso candidatos impulsados desde redes sociales.

Aunque DISY logró mantenerse como la principal fuerza parlamentaria, el nuevo mapa político quedó mucho más fragmentado. El resultado dejó en evidencia que una parte importante de la sociedad chipriota busca un cambio profundo y ya no confía en los partidos que dominaron la política de la isla durante décadas.