10/06/2026 - Edición Nº1219

Deportes


Festeja Belgrano

Ricardo Zielinski: el técnico campeón de la vieja escuela que no usa chupines

25/05/2026 | El Ruso fue jugador del ascenso y empezó como técnico en Ituzaingó en la Primera C. Tras una carrera de 30 años, salió campeón por primera vez.



El triunfo de Belgrano por 3-2 ante River Plate en la final del Torneo Apertura, no sólo le dió el primer campeonato al Pirata, sino también a Ricardo Zielinski, uno de los históricos técnicos de la vieja escuela del fútbol argentino.

Su carrera empezó muy lejos de la Primera División, se hizo desde abajo en el barro de las categorías más duras de Argentina. Nunca se subió a la moda de la ropa slim fit, los pantalones chupines ni los trajes, atuendo preferido todavía por algunos técnicos que jugaron en el fútbol europeo.

Zielinski se viste con camperones grandes con el escudo del club que dirige y nunca se subió al fanatismo extremo por los datos del GPS. Habla y conecta con los jugadores más allá del fútbol. "Lo aprendí de Carlos Griguol" reconoció en una entrevista.

El Ruso, como en sus inicios en la Isla Maciel jugando para San Telmo, siempre habló clarito sin usar palabras difíciles o de moda en el fútbol. Ahora, sin un presupuesto de los más grandes, el Ruso demostró que lo viejo todavía funciona en el fútbol argentino.

Empezar de abajo: sus inicios como técnico

Su debut como entrenador está ligado al Club Atlético Ituzaingó. Como futbolista, fue pieza clave del plantel que alcanzó la gloria en la mítica temporada 1991/92 bajo la conducción del "Chulo" Rivoira.

Aquella gesta, que terminó con el ascenso histórico a la B Nacional tras vencer por penales a Los Andes en la cancha de Independiente, quedó grabada en las caravanas interminables por la Avenida Rivadavia.


El Ruso en el banco de suplentes de Ituzaingó en la Primera C.

Sin embargo, ese hito tuvo un tinte agridulce: a los 32 años y con muchos dolores en la rodilla, Zielinski decidió colgar los botines en el León, cerrando su etapa de jugador que también lo había visto vestir las camisetas de San Telmo, Argentino de Quilmes, Chacarita, Deportivo Mandiyú, Deportivo Laferrere, Kimberley de Mar del Plata y Colegiales.

Poco tiempo después, el destino lo puso nuevamente en el club del Oeste, pero esta vez del otro lado de la línea de cal para dar sus primeros pasos como director técnico en la Primera C.

En su faceta de técnico del Verde, Zielinski mostró la solidez que lo caracterizaría siempre: dirigió 74 partidos, con un saldo de 31 victorias y apenas 16 derrotas. Estuvo a punto de tocar la gloria en dos ocasiones; primero se le escapó un campeonato por apenas un punto frente a Berazategui.

Al año siguiente, tras ganar un torneo de una rueda, dejó el cargo ante una oferta de Atlanta antes de que el equipo jugara la final contra Flandria. En Ituzaingó, el Ruso aprendió que "no se juega con lo que se quiere, sino con lo que se puede", una filosofía que lo acompañó en todo su recorrido por el ascenso.

El largo camino por el ascenso y el salto a Primera

Tras su experiencia en el León, Zielinski recorrió una lista extensa de clubes, demostrando ser un DT de pura cepa trabajadora. Pasó por los bancos de San Telmo, Deportivo Morón (donde sufrió el descenso en el 2000), Defensa y Justicia, All Boys, Juventud Antoniana, El Porvenir y Temperley.

También dirigió a Ben Hur, club con el que descendió en 2008, y tuvo un paso muy recordado por Chacarita, logrando el ascenso a Primera en 2009 antes de renunciar por malos resultados meses después.

Luego de pasar por Patronato, llegó el momento que cambió su carrera: su asunción en Belgrano de Córdoba. En el "Pirata" hizo historia al lograr el ascenso en 2011 en aquella recordada promoción ante River, clasificando luego al equipo a su primera Copa Sudamericana y logrando campañas inolvidables que lo mantuvieron cinco años y medio en el club de Alberdi.


Zielinski dirigiendo a Lanús, antes de volver a Belgrano.

El paso por los grandes

Su prestigio lo llevó a dirigir a Racing Club en 2016, aunque su paso fue breve por falta de resultados. No obstante, se reinventó en Atlético Tucumán, donde entre 2017 y 2020 alcanzó la final de la Copa Argentina y los cuartos de final de la Copa Libertadores 2018.

Tras el Decano, desembarcó en Estudiantes de La Plata, donde devolvió al equipo a los primeros planos hasta su salida en 2022. Incursionó en el exterior con Nacional de Uruguay y regresó al país para apagar incendios en Independiente y luego en Lanús, club de su ciudad natal, al que clasificó a la Sudamericana.

Zielinski siempre mantuvo ese perfil de "bicho raro": un técnico mesurado, que no festeja los goles para mantener la calma y que valora al jugador de experiencia por sobre todas las cosas.

La vuelta a Alberdi para alcanzar la gloria

El 10 de febrero de 2025 inició su segunda etapa en Belgrano, y en menos de un año y medio, el Ruso logró lo que tanto se le negaba: ser campeón. 
Con un equipo que mezcló la jerarquía de regresos como los de Zelarrayán, el Mudo Vázquez y Rigoni, con la explosión de Uvita Fernández, Belgrano se coronó en este Torneo Apertura 2026.

Pese a haber estallado en el pasado contra arbitrajes como el de Yael Falcón Pérez en la Copa Argentina 2025, el Ruso prefirió la mesura y el perfil bajo en el camino a la final. Con 100 triunfos en el lomo como DT pirata y una estatua en camino, aquel muchacho que se retiró con dolor de rodillas en el ascenso, demostró que a veces en el fútbol, gana el que se lo merece.