El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, encabezó este lunes el tradicional izamiento de la bandera en Plaza de Mayo por el 25 de Mayo y aprovechó la fecha patria para enviar una señal política hacia la Casa Rosada, en medio de semanas atravesadas por tensiones entre el PRO y el oficialismo libertario.
Acompañado por su gabinete, el alcalde porteño participó de la ceremonia previa al Tedeum en la Catedral Metropolitana y buscó bajar el tono de las diferencias con el presidente Javier Milei. “Estamos muy bien, estamos trabajando en muchos frentes”, sostuvo al ser consultado sobre el vínculo con el Gobierno nacional.
Las declaraciones de Jorge Macri llegaron en un momento sensible para la relación entre el PRO y La Libertad Avanza. Mientras Mauricio Macri endurece sus críticas hacia el oficialismo y crecen los cortocircuitos internos dentro del Gobierno, el jefe porteño eligió mostrarse moderado y destacar los acuerdos alcanzados con Nación.

En ese sentido, remarcó el entendimiento por el pago parcial de la deuda de coparticipación que mantiene el Estado nacional con la Ciudad. Aunque evitó confrontar directamente, también recordó que sigue pendiente “el reclamo histórico” por los fondos que el kirchnerismo le quitó a la administración porteña.
La escena tuvo además un fuerte componente institucional. Antes de ingresar al Tedeum encabezado por el arzobispo Jorge García Cuerva, Macri aseguró que “la mejor manera de honrar a nuestros héroes de Mayo es reconstruir una patria y tirar todos para el mismo lado”, en una frase que buscó despegarse del clima de confrontación política permanente.
Consultado sobre la ausencia de Victoria Villarruel en las actividades oficiales, el jefe porteño evitó involucrarse en la interna libertaria y respondió con cautela. “Son decisiones de cada protocolo. Cada equipo decide dónde tiene que estar cada uno de sus integrantes”, afirmó.

La ausencia de la vicepresidenta volvió a alimentar las versiones sobre la distancia cada vez más evidente entre Villarruel y el círculo íntimo de los Milei, en medio de una semana atravesada por disputas entre sectores del oficialismo.
Mientras tanto, el PRO intenta encontrar un delicado equilibrio: sostener acuerdos parlamentarios y de gestión con el Gobierno nacional, pero sin quedar completamente absorbido por la lógica libertaria. Y en ese juego, Jorge Macri parece decidido a mostrarse como una de las voces más moderadas del espacio.