El historiador y escritor Daniel Balmaceda pasó por El Living de NewsDigitales en la previa de una nueva celebración patria y dejó una mirada distinta sobre uno de los momentos más importantes de la historia argentina: la Revolución de Mayo. Entre anécdotas, reconstrucciones históricas y escenas cotidianas, el autor explicó por qué el 25 de Mayo sigue siendo una fecha clave para entender la identidad nacional.
“Nosotros tenemos dos fechas patrias y eso ya es una rareza”, sostuvo Balmaceda al explicar la diferencia entre el 25 de Mayo y el 9 de Julio. Según detalló, el gran cambio de 1810 fue haber alcanzado un gobierno autónomo, dejando atrás la imposición española sobre quién debía gobernar el Virreinato del Río de la Plata.
Con el estilo que lo convirtió en uno de los divulgadores históricos más leídos de la Argentina, Balmaceda buscó romper con la mirada rígida de los próceres y acercarlos al presente desde aspectos humanos y cotidianos.
“Buenos Aires era una ciudad que olía muy mal en 1810”, explicó al describir cómo era realmente la vida en aquella época. También recordó que muchas de las imágenes instaladas por los actos escolares no eran reales: ni French y Beruti repartieron cintas celestes y blancas como suele contarse ni existían los serenos durante la Semana de Mayo.
En ese recorrido histórico también apareció Manuel Belgrano. Balmaceda reveló que el creador de la bandera ni siquiera era militar profesional y que aprendió a disparar armas mientras ya conducía tropas revolucionarias. Además, explicó que los colores celeste y blanco ya existían antes de la creación de la bandera y que, en su época, casi nadie recordaba a Belgrano por ese hecho puntual.
Durante la entrevista, Balmaceda también presentó su nuevo libro, Los años locos de la Argentina, donde reconstruye la década de 1920 y el profundo cambio cultural que atravesó el país tras la Primera Guerra Mundial.
Allí aparecen jóvenes con nuevas libertades, mujeres manejando autos por Buenos Aires, cambios en la moda y figuras internacionales como Albert Einstein visitando el país. Para el escritor, aquellos años marcaron el nacimiento de una Argentina moderna y mucho más parecida a la actual.
La charla también permitió conectar las tradiciones patrias con el presente. Balmaceda recordó, por ejemplo, que las empanadas de 1810 eran pequeñas y se comían en la calle como comida rápida. “Si hoy sentáramos a Belgrano a nuestra mesa, le sorprendería ver una empanada servida en un plato”, bromeó.
En tiempos donde cada 25 de Mayo vuelve a despertar debates sobre la identidad nacional, la historia y las tradiciones argentinas, la entrevista dejó una idea central: entender el pasado no solo implica recordar próceres y fechas, sino también reconstruir cómo vivían, pensaban y soñaban quienes protagonizaron aquellos momentos que quedaron grabados para siempre en la memoria colectiva argentina.