La vicepresidenta Victoria Villarruel reapareció este 25 de Mayo con un extenso mensaje en redes sociales cargado de referencias religiosas, reivindicaciones históricas y alusiones indirectas a la interna que mantiene con el presidente Javier Milei y el círculo de poder de Karina Milei.
La publicación llegó pocas horas después de que la vice quedara formalmente afuera del Tedeum en la Catedral Metropolitana, una decisión que terminó de exponer la fractura política dentro del oficialismo libertario. Según confirmaron desde el Senado, la Casa Rosada nunca cursó la invitación oficial para participar de la ceremonia patria.
Lejos de responder directamente al desplante presidencial, Villarruel eligió un tono institucional y apeló a un discurso atravesado por referencias al catolicismo, la tradición nacional y la “dignidad humana”. “La Revolución de Mayo hunde sus raíces en un humanismo profundamente católico”, escribió la vicepresidenta en un mensaje que contrastó con el perfil más confrontativo que suele dominar la comunicación libertaria.
El 25 de mayo de 1810 no fue un quiebre fortuito, sino el fruto maduro de nuestra Tradición. La Revolución de Mayo hunde sus raíces en un humanismo profundamente católico, que se forjó en las aulas de nuestras universidades indianas y en una concepción de la libertad que siempre… pic.twitter.com/GAGAuKf0QQ
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) May 25, 2026
En el texto, además, reivindicó la idea de soberanía y sostuvo que “ser libres era asumir la responsabilidad de nuestro propio destino sin abdicar de nuestra identidad”, una definición que muchos dentro del oficialismo leyeron como una diferenciación política y conceptual respecto del mileísmo duro.
La vicepresidenta también aprovechó la fecha para referirse a la primera encíclica anunciada por el papa León XIV, titulada “Magnifica humanitas”, dedicada a la protección del ser humano frente al avance de la Inteligencia Artificial. Allí citó palabras del Sumo Pontífice sobre “la verdadera grandeza de la humanidad” y advirtió que el desafío actual “no es tecnológico sino antropológico”.
Y para concluir sostuvo: "¡Viva la Patria! ¡Todo Por Argentina!".