Los jugadores de Belgrano de Córdoba trasladaron la fiesta por el campeonato a Jesús María, donde se subieron al escenario con el máximo ícono de la cultura popular: Carlos "La Mona" Jiménez.
La celebración, que arrancó en la capital provincial, tuvo su punto más alto de euforia en el Anfiteatro José Hernández durante el Festival Nacional del Cuarteto. En plena madrugada y de forma sorpresiva, los dirigidos por Ricardo Zielinski aparecieron en el escenario para compartir la alegría con el reconocido cantante.
Ante miles de personas que presenciaban un espectáculo de más de 12 horas, la marea celeste copó las tablas y convirtió el show en un hito inolvidable.
La Mona, que se mostró visiblemente emocionado por el gesto, recibió a los campeones con abrazos y palabras de orgullo: “Córdoba está de fiesta porque Belgrano salió campeón”, soltó el cantante mientras el público deliraba.
Como muestra de agradecimiento por el apoyo incondicional, el plantel le entregó al músico un regalo histórico: la camiseta número 9 del equipo campeón y la medalla oficial de la Liga Profesional de Fútbol, que colgaron del cuello del cantante ante la ovación generalizada.
Los jugadores de Belgrano se fueron a festejar el título con La Mona Jiménez en el Festival Nacional del Cuarteto, en Jesús Maria. 😅🇦🇷 pic.twitter.com/XJGIG9RUy7
— Ataque Futbolero (@AtaqueFutbolero) May 25, 2026
Uno de los momentos más descontracturados de la noche lo protagonizó Lucas "el Chino" Zelarayán. El volante, reconocido devoto de la música de Jiménez, tomó el micrófono sin timidez para demostrar sus dotes como cantante. Junto al ídolo popular, entonaron "Enamorado", el tema que la hinchada de Alberdi adoptó como un himno propio en cada partido.
Sin embargo, la presencia de hinchas de otros clubes en el anfiteatro generó algunos silbidos de desaprobación. Fue el propio Zelarayán quien tomó la palabra para poner paños fríos y pedir respeto: "Es nuestro Mandamás, es Jiménez. Esto lo hacemos con muchísimo respeto a todos los hinchas de otros equipos", aclaró el Chino. Además, agregó que el festejo era con él porque marcó la vida de todos los cordobeses, más allá de los colores.
Mientras los jugadores celebraban en Jesús María con figuras como El Loco Amato, Ulises Bueno y Damián Córdoba, las calles de la capital provincial se volvieron intransitables. El Patio Olmos y el Barrio Alberdi fueron los puntos de concentración donde miles de fanáticos desataron un desahogo contenido. Banderas, bengalas y el cántico de "dale campeón" dominaron la zona del shopping más famoso de la ciudad.
Las familias se volcaron a las avenidas en caravanas de autos, con gente subida a los semáforos y techos de los vehículos para agitar la camiseta celeste. La marea humana transformó el paisaje urbano en un festejo que, según los reportes locales, no registró precedentes en la provincia por su magnitud y fervor.

Fiel a su estilo mesurado, el técnico Ricardo "el Ruso" Zielinski —quien no gritó ninguno de los tres goles ante River— se mostró conmovido tras la obtención de la primera estrella para la institución. "Es una locura. Se lo queremos dedicar a toda la gente. Fue emocionante ver cómo nos apoyaban, el esfuerzo que hace todo el mundo", declaró el DT que ya es leyenda en el club.
Para el Ruso, este título es el premio a la identidad de un equipo que supo interpretar el sentimiento del pueblo pirata. "Belgrano es sentimiento, es pueblo. Hemos vuelto para esto y por suerte le dimos un título. Todos estos chicos quedaron en la historia del fútbol cordobés y eso está buenísimo", cerró el estratega.
Para que nadie se quede afuera del festejo, la dirigencia de Belgrano organizó un operativo oficial para trasladar al plantel en un colectivo descapotable. El objetivo es que los jugadores puedan exhibir el trofeo frente a la multitud que todavía sigue de vigilia.
El trayecto anunciado por el club se iniciará en las inmediaciones del Estadio Kempes, avanzando por la Avenida Cárcano para luego empalmar con la Avenida Colón.
La marcha seguirá de forma directa hacia la Avenida General Paz, el epicentro histórico de las celebraciones cordobesas, donde se espera que la marea celeste reciba a los héroes que vencieron a River y pusieron a Belgrano en lo más alto del fútbol argentino.