Un viaje en el tren turístico de Minas Gerais terminó en un escándalo policial y con un argentino de 63 años tras las rejas. El hombre, identificado como EI, fue detenido en la localidad de Tiradentes tras ser acusado de sacarle fotos y filmar a un nene de 7 años sin permiso, mientras le mandaba mensajes aberrantes a un contacto de WhatsApp.
La situación se conoció porque otro pasajero del tren "María Fumaça" se dio cuenta de lo que estaba haciendo el turista y le avisó a la mamá del nene. La familia había subido al vagón para festejar un cumpleaños y de golpe se encontró con la situación. Al principio, el argentino negó todo y no quería mostrar el celular, pero la insistencia de los familiares y los testigos lo obligó a desbloquear la pantalla.

Cuando revisaron el chat que el detenido mantenía con una mujer, aparecieron las frases que derivaron en la denuncia inmediata por racismo. "Estoy pensando en llevar un esclavo, hay muchos aquí", decía uno de los textos. En otros mensajes agregaba: "Es negrito, pero muy lindito" y "puedo llevar una esclava para que cuide a tus nietas".
La policía intervino rápido y se llevó al hombre a la Comisaría Tercera Regional de São João del-Rei, donde quedó alojado a la espera de lo que decida la Justicia local.
Las leyes en Brasil vienen siendo muy estrictas con este tipo de conductas. De hecho, este arresto se suma a otros dos casos recientes de argentinos que terminaron presos en el país vecino por cuestiones de racismo e injuria racial: una de ellas es la abogada santiagueña Agostina Páez, que pasó tres meses retenida tras discutir con mozos en enero, y otro hombre que insultó a una empleada de un supermercado.