El presidente de la Nación, Javier Milei, participó esta mañana junto a los integrantes de su gabinete del Tedeum por los 216 de la Revolución de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. El arzobispo Jorge García Cuerva lanzó críticas al Gobierno durante su homilia.
"Basta de arengar la división y la polarización porque nadie se salva solo", dijo García Cuerva. Lo hizo en alusión al pasaje de Marcos 2:1-12 sobre el relato de Cafarnaúm, un antiguo pueblo de pescadores, donde cuatro hombres acercaron un paralítico a Jesús, quien mediante un milagro le devolvió la capacidad de andar.
Las críticas de Jorge García Cuerva contra el gobierno de Javier Milei no es aislada, sino que ocurre en un contexto de cruces de la Iglesia Católica hacia la Casa Rosada. Tampoco es un fenómeno nuevo, sino que en los Tedeum por el 25 de mayo al que asisten los presidentes de la Nación suele haber críticas del eventual arzobispo de Buenos Aires. Nestor y Cristina Kirchner esquivaron en ocho de los doce años de gestión la celebración religiosa realizada en la Ciudad.
El 25 de mayo de 2003, Nestor Kirchner estuvo por primera vez delante de Jorge Bergoglio. Ese día el santacruceño asumió la presidencia de la Nación. Ambos coincidieron en "poner el hombro" y dejar atrás "mezquindades e internismos" para la prosperidad del país después de la crisis del 2001 .

En 2004, Jorge Bergoglio habló de "exhibicionismo y los anuncios estridentes de los gobernantes" durante el Tedeum en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. La frase fue leída como una crítica al estilo de conducción de la Casa Rosada entonces.
Para la homilía del 2005, Kirchner anunció que no asistiría al Tedeum de Bergoglio en la Catedral porteña. El arzobispado de Buenos Aires suspendió la ceremonia religiosa. Fue la primera vez en la historia argentina moderna que el Tedeum del 25 de mayo no se celebraba en ese templo después de la decisión presidencial. El Gobierno llevó el Tedeum a Santiago del Estero con el obispo Juan Carlos Maccarone, considerado cercano a la Casa Rosada. La explicación fue "darle a la fecha patria un sentido federal", dijo el secretario general de la presidencia Oscar Parrilli.

En 2006 Kirchner regresó a la Catedral de Buenos Aires. "Felices si nos oponemos al odio y al permanente enfrentamiento, porque no queremos el caos y el desorden que nos deja rehenes de los imperios", dijo Bergoglio. Desde Casa Rosada consideraron la frase un ataque a su gestión. Ese día Cristina Kirchner, senadora nacional, había acompañado a Nestor por primera vez. "Nuestro Dios es de todos, pero cuidado que el diablo también llega a todos, a los que usamos pantalones y a los que usan sotanas", dijo el presidente meses después.
En 2007, el Gobierno trasladó el Tedeum a Mendoza. El arzobispo José María Arancibia no participó de la celebración porque estuvo en la cumbre continental de obispos, por lo que la ceremonia fue encabezada por Eduardo María Taussig, afín a la Casa Rosada.
Con Cristina Kirchner como presidenta, se afianzó la decisión de llevar el Tedeum hacia el interior del país. En 2008 fue en Salta y en 2009 en Puerto Iguazú, Misiones. En 2010, Cristina fue a la Basílica de Luján, mientras Jorge Bergoglio reclamó desde la Catedral Porteña "superar el estado de confrontación permanente que profundiza nuestros males".

En 2011, siete meses después de la muerte de Nestor Kirchner, Cristina participó de la homilía del arzobispo Gabriciano Sigampa en Resistencia, Chaco. En 2012, participó del Tedeum en la Catedral de Nuestra Señora del Nahuel Huapi en San Carlos de Bariloche con el monseñor Fernando Maletti, menos crítico que Bergoglio.
Incluso en 2013, cuando Jorge Bergoglio asumió como el Papa Francisco en el Vaticano, Cristina Kirchner fue a la Basílica de Luján. Sin las críticas de Bergoglio, esquivó de todas formas la Catedral porteña en la que Mario Poli presidió su primer Tedeum.

En 2014, la entonces presidenta tuvo un gesto con el Papa Francisco, quien llevaba un año en el Vaticano y había comenzado una etapa de cambios profundos en la Iglesia Católica. Cristina Kirchner volvió a la Catedral porteña, a la que no iba desde 2006. Durante la homilia, Mario Poli hiazo un fuerte llamado a la unidad.
En 2015, Cristina Kirchner participó de su último Tedeum como presidenta en la Basílica de Luján. En la Catedral de Buenos Aires estuvo Mauricio Macri, lanzado a la carrera presidencial. "El año pasado lo habíaos logrado, lo hicimos juntos, no sé por qué ahora volvió a Luján. Es lamentable", dijo.
TM