En enero de 2002, en medio de una de las crisis económicas y sociales más fuertes de la historia argentina, llegó a la televisión un reality que terminó convirtiéndose en un verdadero fenómeno: Súper M 20 02. En una pantalla dominada por formatos como Gran Hermano, Expedición Robinson y Popstars, el ciclo encontró rápidamente su lugar y se transformó en uno de los programas más vistos de aquel verano.
La propuesta buscaba encontrar a la próxima supermodelo, pero también ofrecía algo novedoso para la época: mostrar la convivencia, la intimidad y las emociones de las participantes mientras competían por fama, trabajo y una oportunidad única dentro del mundo del modelaje.
El premio era enorme para aquellos años: un auto, un viaje y un contrato por un año con la agencia de Ricardo Piñeiro, uno de los managers más poderosos e influyentes del ambiente. Pero con el tiempo quedó claro que Súper M terminó siendo mucho más que un simple concurso de modelos. El reality se convirtió en un verdadero semillero de figuras que luego triunfaron en la moda, la televisión, el periodismo y la actuación.
Entre las participantes de la primera edición aparecieron nombres que años después serían muy conocidos como María del Cerro, Soledad Fandiño, Agustina Córdova, Jazmín de Grazia, Carina Monteleone, Carolina Di Nezio, Mavi Iglesias, Cynthia Van Strate y Celina Rachi. La ganadora del 2002 fue Grisel Pérez Ponce, una joven mendocina a la que comparaban físicamente con Dolores Barreiro, aunque con el tiempo eligió alejarse del mundo mediático y mantener un perfil bajo.
Una de las historias más recordadas es la de Mery del Cerro, que ingresó casi de casualidad al casting. “Tenía 16 años y fui a acompañar a una amiga. Ricardo Piñeiro me señaló y terminé anotándome”, recordó años después. Para ella, el programa fue “un antes y un después” en su vida y en su carrera.
Otra de las participantes destacadas fue Agustina Córdova, que luego desarrolló una extensa carrera actoral en ficciones como Los Roldán, Casi Ángeles y Botineras. Actualmente está enfocada en proyectos vinculados al yoga y la meditación. En tanto, Jazmín de Grazia logró consolidarse como modelo y conductora televisiva tras su paso por el reality. Participó en distintos ciclos y fue panelista de Duro de domar hasta su fallecimiento en 2012, una noticia que conmocionó al mundo del espectáculo.
Tras el éxito de la primera edición, el programa regresó con Súper M 20 03 y volvió a descubrir futuras figuras de la televisión. Allí aparecieron nombres como Chechu Bonelli, Luli Fernández y Paula Cháves. Chechu recordó que, siendo una chica del interior, veía todo aquello como algo “inalcanzable” hasta que decidió mandar sus fotos al casting. Mientras que Luli, que apenas tenía 14 años, contó que el reality fue la oportunidad que necesitaba para empezar una carrera en los medios.
La gran ganadora de la edición 2003 fue Paula, que años después se convertiría en una de las figuras más importantes de la televisión. Tras combinar modelaje, actuación y conducción, terminó consolidándose en programas como Bake Off Argentina y Este es el show.