El exclusivo barrio de Ginza, uno de los sectores comerciales más importantes de Tokio, quedó envuelto en escenas de tensión y confusión después de que un hombre arrojara una sustancia irritante dentro del centro comercial Ginza Six. El episodio provocó un enorme operativo de emergencia, cortes de calles y la evacuación de decenas de personas.
Todo ocurrió en la planta baja del edificio, cerca de una zona de cajeros automáticos. Testigos aseguraron que varias personas comenzaron a toser de manera repentina y sintieron un fuerte ardor en la garganta y la nariz. En cuestión de minutos, el lugar se llenó de ambulancias, efectivos policiales y bomberos con trajes especiales.
Según las autoridades japonesas, más de 20 personas fueron hospitalizadas, aunque la mayoría presentó síntomas leves. No se registraron muertos ni pacientes en estado crítico. Los investigadores creen que la sustancia utilizada habría sido algún tipo de spray pimienta o aerosol irritante similar.
Mientras los servicios de emergencia trabajaban dentro del edificio, las calles alrededor de Ginza Six fueron completamente cerradas. Las imágenes transmitidas por la televisión japonesa mostraron largas filas de ambulancias y equipos especializados revisando el lugar ante el temor de una posible amenaza química.
El sospechoso logró escapar antes de la llegada de la Policía. Las primeras descripciones hablan de un hombre vestido con ropa oscura y mascarilla blanca. Ahora, los investigadores revisan cámaras de seguridad del barrio para intentar identificarlo y reconstruir sus movimientos antes y después del ataque.
Aunque las autoridades creen que se trató de un episodio aislado, el caso generó una enorme conmoción en Japón por el fuerte recuerdo que todavía existe del ataque con gas sarín de 1995 en el metro de Tokio. Aquel atentado, cometido por la secta Aum Shinrikyo, dejó 14 muertos y miles de heridos, transformándose en uno de los peores ataques químicos de la historia moderna del país.

Desde entonces, Japón desarrolló estrictos protocolos de respuesta ante incidentes con sustancias peligrosas. Por eso, la reacción de las autoridades fue inmediata y masiva incluso antes de conocer exactamente qué compuesto había sido utilizado.
Ginza Six, donde ocurrió el episodio, es uno de los centros comerciales más lujosos de Tokio y recibe miles de visitantes por día, tanto japoneses como turistas extranjeros. El ataque ocurrió además en un horario de alta circulación, lo que aumentó el impacto y el caos en la zona.
Mientras continúa la investigación, las autoridades mantienen un fuerte operativo en el barrio y buscan determinar si el agresor actuó solo o si existió algún otro motivo detrás del ataque.