Manuel Agote tiene 43 años, es un cuervo de cuarta generación, abogado, fanático de la banda fundada por el Indio Solari y candidato a presidente de San Lorenzo de Almagro por la agrupación Movete Boedo Movete el próximo 30 de mayo.
En diálogo con NewsDigitales, se muestra muy contento del trabajo que vienen realizando y “sobre todo, con la respuesta que recibimos del socio. En estos últimos días vamos a seguir recorriendo peñas, que para nosotros son centrales en el modelo de Club que pensamos”.
El candidato viene de bajarse de un avión porque el último fin de semana visitó socios y socias del norte argentino, incluyendo a las filiales y agrupaciones de Tucumán, Salta y Jujuy. En la provincia de Buenos Aires son incontables las reuniones que mantuvo.
“A diferencia de otras listas, nuestra campaña es difícil. No venimos con noticias rimbombantes ni con promesas vacías. Es una campaña que nos obliga a mirarnos al espejo y aceptar que esta institución ha fracasado, y eso nos lleva a tener charlas incómodas con el socio”, reconoce Agote.
En relación a la actualidad institucional, el referente de Movete Boedo Movete, explica que “Lo que San Lorenzo necesita es verdad. Lo que le estamos diciendo a la gente es esto”.

“Tenemos la oportunidad histórica de hacer algo que nunca se hizo en San Lorenzo, que es transparentar todo lo que se ocultó durante años y mostrarle al socio cómo están realmente las cuentas, los contratos y la gestión del club” agregó. En este sentido, adelantó que “Esa es la conversación que queremos seguir teniendo hasta el 30 de mayo”.
-¿Cuál es la principal propuesta y la característica que te diferencia del resto de candidatos?
-Tenemos el equipo, la estructura, la agenda y la voluntad que el momento del club requiere. Pero, sobre todo, tenemos una definición clara: venimos a plantear una revolución del fondo y de las formas, sin los de antes y sin los de ahora.
Somos los únicos que tenemos las herramientas concretas para sanear a San Lorenzo y lo vamos a hacer con un concurso de acreedores, que es la única vía para transparentar la deuda, proteger el patrimonio de San Lorenzo y darle previsibilidad al Club.
Lo que nos diferencia también es la solidez del armado de nuestra lista es coherente porque no tiene compromisos con los que vaciaron y rompieron a San Lorenzo. En ese sentido, a mí me preocupan las construcciones políticas del resto, que están intervenidas por la misma gente que armó la transitoria de Matías Lammens, y la del oficialismo arranca rota, con un candidato que dijo que no iba a serlo y un grupo que lo presionó hasta último momento.
Para la pelea que tenemos que dar en este club, necesitás una lista sólida, sin compromisos con los responsables del desastre institucional que nos llevó a esta crisis. Yo estoy convencido de que somos nosotros o el resto. En ese resto rescato actores dignos -Marcelo Culotta es un tipo digno y con cosas para darle a San Lorenzo-, pero el problema es el armado, no la persona. Y es un armado peligroso para el club.

-¿Les molesta que los vinculen a La Libertad Avanza cuando otras listas también tienen relación con otros partidos políticos?
-No nos molesta el debate, pero sí la doble vara. Muchas veces se nos señalan vinculaciones políticas que, en realidad, existen en todas las listas. El punto no es ese. Creer que San Lorenzo puede ser una entidad ajena a la política es un error: somos un club con un rol fundamental en la vida social, en la ciudad y en el país, y por eso somos un actor político importante que tiene que vincularse, de manera sana, con todos los espacios.
En nuestra lista hemos encontrado una transversalidad muy sana de actores de la política que se ponen al servicio de San Lorenzo e implican poder real para lo que tenemos que afrontar. Tenemos actores que representan al gobierno nacional, a la provincia de Buenos Aires, a la Ciudad.
-También gente muy ligada al radicalismo, gente con actividad dentro del PRO, gente con historia de directores de banco, gente con 25 años de recorrido financiero, dos delegados gremiales de ATE y UPCN. Tenés agenda y contactos atravesados por toda la lógica de las visiones partidarias que pueda tener cualquiera de nosotros.
-Yo creo en el sanlorencismo: todas las miradas y todos los espacios políticos tienen que ponerse al servicio de la institución, y nunca al revés. Esa es la garantía que le damos al socio.
-¿Cuántos socios esperan que vayan a votar y dónde podrían ir los 6.000 votos de Marcelo Moretti en la última elección?
-Nuestro objetivo es que vaya a votar la mayor cantidad posible de socios. Cuanto mayor sea la participación, más legitimidad tendrá quien gane para tomar las decisiones difíciles que vienen.Por eso le digo a la gente que no nos gane la apatía ni la desilusión. Vayamos a votar el 30, buscando algo disruptivo que termine con este desastre, que rompa con todo lo que hay que romper y reconstruya todo lo que hay que reconstruir. Y además del voto, le pido al socio que el día después de la elección esté a disposición. Si decimos que el club es de los socios, demos el paso al frente para involucrarnos. Los que tengan agenda, contactos, una profesión o ganas de laburar, vengan. Son muchos los que rompieron al club, pero somos muchos más los que lo queremos levantar.

-¿Qué es lo primero que harían si los socios los eligen el próximo sábado?
-El principal problema de San Lorenzo es el desorden económico, moral, administrativo e institucional. Sin libertad administrativa no hay reconstrucción posible, y por eso nuestro plan ataca esta crisis en tres frentes simultáneos. El primero es transparentar el punto de partida. Vamos a realizar una auditoría integral -contable, jurídica, laboral, estructural y judicial- y, sobre esa base, impulsar un concurso preventivo de acreedores.
Esta herramienta protege el patrimonio del club, ordena las deudas y garantiza total transparencia frente a los socios y la Justicia. Sólo negociaremos con acreedores que demuestren la legitimidad de lo que reclaman. Y seremos claros con los que tengan papeles firmados por ellos mismos, por los responsables del desastre actual, tampoco se pagarán. Además, iniciaremos acciones legales para garantizarle justicia al Club.
El segundo frente es equilibrar las cuentas. Hoy el club tiene un déficit operativo mensual de 700 mil dólares, lo cual es insostenible. Vamos a ordenar los gastos, mejorar la eficiencia administrativa y establecer controles permanentes. A eso se sumará el efecto del concurso, que permitirá limpiar la deuda espuria que San Lorenzo paga mes a mes sin justificación.
El tercero es generar recursos genuinos. Tenemos acuerdos comerciales estratégicos pactados por 8 millones de dólares en el primer año, de los cuales 4 millones ingresan en el primer mes de gestión para enfrentar la etapa más difícil.
A eso se suma una campaña por 20.000 nuevos socios en los primeros 8 meses, la puesta en valor de la marca San Lorenzo para incrementar el sponsoreo, y la operatividad inmediata del predio de Avenida La Plata.
-¿Como ven al fútbol argentino y cómo sería el vínculo con AFA y Claudio Tapia si les toca ganar la elección?
-El vínculo de San Lorenzo con la AFA tiene que ser sano, respetuoso y frontal, entendiendo cuáles son las problemáticas de San Lorenzo y también las de la AFA. Somos un club que tiene que entender que los problemas que vamos a enfrentar nos obligan a estar ajenos a otros conflictos que hoy atraviesa la AFA y que en nada se tienen que inmiscuirse con las necesidades de nuestra institución.
Las distintas maneras de relacionarse con la AFA que tuvieron las dirigencias de San Lorenzo en los últimos años no le trajeron ningún resultado provechoso al club. Hubo vinculaciones de buena sintonía que terminaron beneficiando a los dirigentes y no a la institución, y también hubo sometimientos serviles que tampoco trajeron resultados. Nosotros vamos a romper con esa lógica.
Nosotros tenemos que trabajar desde el sanlorencismo. No entramos a combatir a la AFA, pero tampoco a ser obsecuentes. Tenemos muy claro cuál es la potencia de San Lorenzo y todo lo que hay que trabajar para hacerlo respetar, sin perder la línea de lo fundamental, que es respetar las políticas madre de la AFA. Estamos todos en contra de las sociedades anónimas y esa es la lucha madre que hay que sostener.