26/05/2026 - Edición Nº1204

Judiciales

Triple narcofemicidio

La fuga, un arma escondida y una noche de “música fuerte”: qué declaró “Pequeño J” ante el juez

26/05/2026 | Tony Jenzel Valverde Victoriano amplió su indagatoria por los asesinatos de Brenda, Morena y Lara. Negó haber participado de los asesinatos.



Tony Jenzel Valverde Victoriano, conocido como Pequeño J”, intentó despegarse del triple crimen narco de Florencio Varela con una extensa declaración ante el juez federal N°2 de Morón, Jorge Rodríguez. Desde la cárcel de Marcos Paz, donde declaró por videoconferencia, el acusado negó haber participado de los asesinatos y reconstruyó el recorrido que, según su versión, comenzó con su llegada ilegal a la Argentina y terminó con su captura en Perú.

En su exposición, el imputado contó que ingresó al país en octubre de 2024 desde Bolivia y que eligió venir a la Argentina atraído por “el locro, los asados, los ñoquis, el obelisco y Messi”. Después de llegar a Retiro, aseguró que terminó instalado en el barrio Zabaleta, donde empezó a vender ropa comprada en La Salada.

Según su relato, meses después se reencontró con Miguel Ángel Villanueva, uno de los acusados del expediente, a quien conocía de Perú y que le ofreció trabajo. Allí también conoció a Celeste, otra de las imputadas.

“Pequeño J” afirmó que el 6 de septiembre del año pasado recibió la orden de acompañar a un hombre apodado “El Gordo” al barrio de Flores para “buscar chicas”. En esa salida dijo haber conocido a Morena Verdi y Lara Gutiérrez. Una semana más tarde volvió a encontrarse con ellas en un boliche y escuchó que se preparaba una “fiesta”.

En otro tramo de la declaración, el acusado recordó lo ocurrido horas antes del triple crimen. Contó que el 18 de septiembre fue llevado hasta la casa de Florencio Varela donde después aparecieron asesinadas las tres jóvenes. Allí, según dijo, escuchó una conversación inquietante: “El Gordo” señaló un sector junto a la parrilla y comentó que ahí “iban a poner las cosas”. Después hablaron sobre conseguir parlantes con música fuerte y preguntaron si los vecinos podían escuchar algo.

La coartada del “Street Fighter”

Sobre el día de los asesinatos, sostuvo que pasó la noche jugando al videojuego “Street Fighter”, compró comida y se fue a dormir. Pero al amanecer, según declaró, dos de los acusados llegaron a su casa y uno de ellos le entregó un arma para que la escondiera. Dijo que se negó, aunque luego llevó el arma hasta la vivienda de su novia. Horas después vio las noticias y descubrió que su nombre aparecía vinculado al caso.

A partir de ese momento comenzó la fuga. Declaró que escapó junto a Matías Osorio hacia Bolivia y luego a Perú. Incluso reconoció haber enviado un mensaje para que ocultaran y quemaran una pistola. Finalmente fue detenido en Pucusana y extraditado a la Argentina este mes.

En el cierre de su declaración, “Pequeño J” pidió perdón a las familias de las víctimas y aseguró que es inocente. También sostuvo que sus tíos fueron involucrados injustamente en la causa.