La excanciller Diana Mondino volvió a mostrarse públicamente en una extensa participación en el stream “Economía de quincho”, donde evitó profundizar en la coyuntura política inmediata y eligió enfocarse en cuestiones estructurales vinculadas al comercio exterior, las regulaciones y el funcionamiento de las pequeñas y medianas empresas.
Mondino transmitió una mirada favorable sobre el rumbo general de la administración de Javier Milei, especialmente en materia de desregulación económica y apertura comercial, aunque sin ingresar de lleno en las tensiones políticas del oficialismo.
Durante la conversación, Mondino mantuvo el estilo técnico y académico que caracterizó buena parte de su recorrido político desde que se incorporó a La Libertad Avanza.
La economista centró sus intervenciones en los obstáculos burocráticos que enfrentan las empresas argentinas para exportar y en la necesidad de modernizar normativas que, según planteó, terminan perjudicando la competitividad.
Uno de los ejes centrales fue la situación de las pymes. Allí sostuvo que muchas empresas locales encuentran trabas innecesarias para insertarse en los mercados internacionales y remarcó la importancia de armonizar regulaciones dentro del Mercosur para facilitar el intercambio comercial.
En esa línea, defendió una reducción de cargas administrativas y cuestionó regulaciones que, a su entender, generan costos adicionales sin producir beneficios claros para consumidores o productores.
Mondino también dedicó parte de su exposición a analizar el impacto de distintas regulaciones estatales sobre la actividad privada. Entre los ejemplos mencionó el etiquetado frontal de alimentos, un tema que el Gobierno tratará de modificar en el Congreso.
La excanciller aprovechó además para elogiar la tarea que viene realizando Federico Sturzenegger al frente del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. Según explicó, el trabajo que impulsa el funcionario es “extraordinario” y destacó particularmente la existencia de mecanismos para que empresarios y ciudadanos puedan señalar normativas problemáticas.
Mondino mencionó que dentro del ministerio existe una plataforma donde particulares pueden presentar objeciones sobre artículos específicos o regulaciones consideradas perjudiciales, con el objetivo de avanzar en procesos de simplificación administrativa.
Aunque evitó definiciones grandilocuentes sobre el presente económico inmediato, sus comentarios dejaron entrever una visión optimista respecto de la orientación general del Gobierno y del impacto que podrían tener las reformas de desregulación sobre la economía argentina.
La aparición pública también volvió a poner el foco sobre el recorrido político de Mondino dentro del universo libertario. Antes de desembarcar en la política partidaria, la economista construyó una extensa trayectoria en el sector financiero y académico, con experiencia en consultoría, mercados de capitales y dirección de empresas.
Su incorporación al espacio de Milei se produjo en los primeros años de expansión de La Libertad Avanza, cuando el entonces diputado comenzaba a consolidarse como una figura nacional. Mondino rápidamente ganó centralidad dentro del armado libertario gracias a su perfil técnico y a su capacidad para explicar cuestiones económicas complejas en medios de comunicación y debates públicos.
Durante la campaña presidencial de 2023 fue una de las voceras económicas más visibles del espacio y se convirtió en una pieza clave para transmitir previsibilidad hacia sectores empresariales y financieros.
Tras el triunfo electoral de Milei, asumió al frente de la Cancillería, en una etapa marcada por la redefinición de la política exterior argentina, el acercamiento a Estados Unidos e Israel y el intento oficial de reconfigurar la inserción internacional del país.
Al sr. Presidente,
— Diana Mondino (@DianaMondino) October 31, 2024
Ha sido un gran honor trabajar estos meses con Ud. y todo el gobierno en este proyecto para levantar Argentina.
Presento mi renuncia al cargo con el que me honrara sabiendo que he hecho todo lo posible, con gran esfuerzo y dedicación -y lo volvería a hacer-…
La gestión de Mondino como canciller estuvo atravesada por tensiones internas y diferencias en torno a algunos posicionamientos diplomáticos y fue echada de forma intempestiva.
Desde entonces, mantuvo un perfil público más bajo y concentró sus apariciones en espacios vinculados a la economía, el comercio y el análisis internacional.