27/05/2026 - Edición Nº1205

Entretenimiento

Streaming

Qué pasó con Cuevana, el sitio que llegó a estar entre los mil más visitados del mundo

27/05/2026 | Creada por Tomás Escobar, llegó a ser uno de los mil sitios más visitados de todo el mundo. ¿Qué pasó?



Hace quince años, antes de que el término streaming formara parte del vocabulario cotidiano y cuando Netflix era aún un concepto lejano para la región, una página web revolucionó por completo la forma de consumir entretenimiento en las pantallas. Se trataba de Cuevana, una plataforma nacida de la mente de Tomás Escobar, un joven estudiante de computación oriundo de San Juan, Argentina. Su motivación inicial fue puramente práctica: quería ordenar el caos absoluto que imperaba en el internet de aquel entonces para poder disfrutar de una película o una serie de manera sencilla, sin imaginar que terminaría marcando el camino para la llegada de los gigantes de la industria.

El éxito del sitio web fue inmediato y descomunal, llegando a albergar en su catálogo unas 3.000 películas y 300 series que atraían a más de 15 millones de visitas mensuales. En su momento de mayor esplendor, la plataforma se posicionó con orgullo entre las mil páginas más visitadas de todo el mundo, dividiendo la mitad de sus usuarios principalmente entre los mercados de México y Argentina. Este volumen de tráfico convirtió al proyecto en una mina de oro valuada en unos 10 millones de dólares; sin embargo, su creador rechazó sistemáticamente las ofertas de compra que recibió porque consideraba que ninguna de ellas favorecía realmente al usuario final.


Tomás Escobar.

Sostener semejante estructura no fue una tarea sencilla para el joven sanjuanino, quien se vio obligado a abandonar sus estudios universitarios para dedicarse a tiempo completo al proyecto bajo la premisa de que difícilmente tendría otra oportunidad histórica de crear algo de tal magnitud. Los servidores de la página colapsaban con frecuencia debido a la sobredemanda de tráfico, lo que obligaba a Escobar a sacrificar sus fines de semana y reuniones con amigos para solucionar de urgencia los baches técnicos. Detrás del curioso nombre de la plataforma —una combinación de las palabras Cuba y La Habana— se escondía un esfuerzo titánico por mantener el sitio en línea de forma artesanal.

Ante las inminentes batallas legales y las acusaciones de las grandes productoras, Escobar siempre se definió a sí mismo como un mero "facilitador" de contenidos y no como un promotor de la ilegalidad. Su filosofía de trabajo sostenía que la mejor manera de combatir la piratería no era a través de la prohibición, sino creando una alternativa superadora y más accesible para el público. Con esta visión, el desarrollador intentó en diversas oportunidades entablar diálogos y buscar acuerdos formales con las empresas productoras para la cesión de derechos, intentando legalizar un modelo que claramente representaba el futuro del consumo audiovisual.


Hay otras versiones de Cuevana que no tienen vínculo con Escobar.

Paradójicamente, la existencia de esta plataforma preparó el terreno para el desembarco definitivo de Netflix en la región, el cual se concretó el 7 de septiembre de 2011. El propio Escobar llegó a deslizar que la multinacional eligió a Latinoamérica como su primer mercado de expansión internacional debido a que el público local ya estaba educado y "sabía consumir de forma digital" gracias a la experiencia previa con su sitio. A pesar de la fuerte competencia y las presiones, al fundador le costó mucho tiempo y dolor tomar la decisión de cerrar definitivamente la página original para evitar mayores complicaciones legales.

Hoy en día, el panorama digital es completamente distinto y el creador mira con nostalgia los años dorados de su invención, aclarando de forma tajante que no tiene ningún tipo de relación con las versiones clonadas que actualmente usan el nombre de Cuevana en internet. En entrevistas recientes, Escobar lamentó que se haya perdido aquella vieja esencia punk de comunidad que caracterizaba a los inicios de la red de redes. Aunque el sitio original desapareció dejando la duda de cuál habrá sido la última producción a la que cada usuario le dio play, su legado permanece intacto.