26/05/2026 - Edición Nº1204

Deportes


Núñez

Del pasado al futuro: cómo el Monumental pasó de herradura a gigante total

26/05/2026 | A 88 años de su inauguración en un amistoso ante Peñarol, la casa de River celebra su historia convertida en el estadio más grande de Sudamérica.



El estadio Monumental celebra hoy sus 88 años de vida en plenitud, consolidado como la cancha con mayor capacidad de Sudamérica teniendo un aforo que llega a las 85.018 personas.  La historia oficial comenzó un 26 de mayo de 1938, cuando cerca de 70 mil personas presenciaron el triunfo inaugural por 3 a 1 en un amistoso frente a Peñarol de Montevideo. 

En aquella jornada fundacional, el emblemático Carlos Peucelle tuvo el honor de marcar el primer gol en el nuevo hogar del club. Atrás quedaban los orígenes de la institución nacida de la fusión entre Santa Rosa y La Rosales en el barrio de La Boca.

También su paso por la Dársena Sud, un breve exilio en Sarandí y la posterior mudanza a la coqueta cancha de la avenida Alvear (actual Avenida del Libertador), entre Tagle y Austria, cuyas tribunas de madera pronto resultaron insuficientes para una masa societaria en constante expansión.

El 31 de octubre de 1934 se firmaron los boletos de compra de las tierras en el barrio de Núñez y, tras la colocación de la piedra fundacional al año siguiente, las obras comenzaron en septiembre de 1936 bajo la dirección del prestigioso estudio Aslan y Ezcurra Arquitectos.

La inauguración se concretó cuatro años después de la adquisición del predio, un logro alcanzado gracias a un préstamo del Banco Hipotecario y al apoyo del gobierno de Agustín Pedro Justo.


La ambición de tener una casa propia y definitiva fue impulsada por Antonio Vespucio Liberti durante su primera presidencia.

En sus primeras décadas, el diseño del estadio llamó la atención por su particular forma de herradura, una consecuencia directa de que el crédito bancario original no alcanzara para completar el anillo perimetral.

Esta fisonomía incompleta se mantuvo hasta 1957, cuando se produjo un hito deportivo y económico trascendental: la transferencia de Enrique Omar Sívori a la Juventus de Italia por la histórica cifra de 10 millones de pesos.  

Con esos ingresos extraordinarios, la dirigencia pudo construir la tribuna Sívori Baja y Media, cerrando finalmente la estructura en un círculo perfecto y moderno para la época.

El mito de la ayuda del gobierno militar

Tras el derrocamiento de María Estela Martínez de Perón, la Junta Militar liderada por Jorge Rafael Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti creó el Ente Autárquico Mundial 78 (EAM) para remodelar las sedes de la Copa del Mundo.

En agosto de 1976, River firmó un convenio para levantar la Sívori Alta y modernizar sus instalaciones, un proyecto presupuestado en 130 millones de pesos que se financiaría de forma compartida.

Según investigaciones del historiador Rodrigo Daskal, el plan estipulaba costearlo mediante alquileres, la recaudación del Prode y créditos externos; sin embargo, el EAM incumplió el trato, no aportó los fondos prometidos y sumergió a la institución de Núñez en una de las crisis financieras más profundas de su existencia, obligándola a cerrar sus puertas por 15 meses y a arrastrar deudas y juicios que recién se terminaron de cancelar en el año 2001.


Esta imponente imagen recorrió todo el mundo. Semifinal de Copa Libertadores 2024, donde River recibió a Atlético Mineiro.

Hoy, con las heridas económicas del pasado completamente sanadas y el orgullo de su infraestructura renovada, el club de Núñez no detiene su marcha y ya planifica los próximos desafíos arquitectónicos.

La dirigencia oficializó un ambicioso plan que contempla un techado integral de la estructura y la ampliación de las bandejas altas. Con la concreción de esta megaobra, el estadio alcanzará un aforo final de 101.000 espectadores, un hito que no solo romperá récords locales, sino que la posicionará como la tercera más grande del mundo.