La discusión sobre la productividad agrícola y la sustentabilidad del sistema sumó un nuevo capítulo con la presentación de un proyecto de Ley de Conservación y Mejoramiento de la Fertilidad de los Suelos de Uso Agropecuario.
La iniciativa es impulsada por el presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, Martín Ardohain (PRO) y cuenta con el respaldo de varios de los legisladores del partido fundado por Mauricio Macri.
El eje central del proyecto es la incorporación de un incentivo impositivo concreto: los productores agropecuarios registrados ante la ARCA podrán computar un 30% adicional de lo invertido en fertilizantes, bioinsumos y enmiendas dentro del Impuesto a las Ganancias. El régimen tendría una vigencia de 10 años desde su reglamentación.
Uno de los puntos que el legislador pampeano considera clave es que la propuesta fue diseñada para evitar el tradicional rechazo del Poder Ejecutivo por el impacto fiscal. Según los fundamentos, “la propuesta presenta un costo fiscal neto nulo”, ya que la menor recaudación inicial se compensaría con un aumento de la producción, mayores exportaciones y una mayor recaudación tributaria indirecta.
El proyecto se apoya en un estudio de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) que estimó que la medida podría incrementar en un 7% el consumo de fertilizantes en el país. A partir de esa mejora tecnológica, se proyecta un salto en los rindes agrícolas sin necesidad de expandir la superficie sembrada.
En los fundamentos también se advierte sobre el deterioro de los suelos argentinos por el balance negativo histórico entre extracción y reposición de nutrientes como fósforo, nitrógeno, azufre y potasio, una situación que impacta directamente en el potencial productivo.
El proyecto sostiene que actualmente existen brechas de rendimiento del 41% en trigo y maíz y del 32% en soja respecto al potencial de secano. En ese marco, plantea que reducir esas diferencias al 20% permitiría sumar 21,8 millones de toneladas adicionales entre los tres cultivos.
Según el detalle incluido en la iniciativa, Argentina podría aumentar la producción en 7,4 millones de toneladas de soja, 5,2 millones de toneladas de trigo y 9,2 millones de toneladas de maíz sin ampliar la frontera agrícola.
“Disminuyendo estas brechas de rendimiento al 20% Argentina podría aumentar el nivel de producción de soja, trigo y maíz, en 7.4, 5.2 y 9.2 millones de toneladas, respectivamente, sin necesidad de expandir la frontera agrícola”, señala el texto.

Además del impacto productivo, los fundamentos remarcan beneficios ambientales vinculados a la captura de carbono y la reducción de procesos erosivos. “El suelo puede actuar como un sumidero de carbono, removiendo dióxido de carbono de la atmósfera y contribuyendo a la mitigación del cambio climático”, sostiene el proyecto.
El proyecto alcanza a fertilizantes, bioinsumos y enmiendas registrados ante el SENASA y establece que la autoridad de aplicación será la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
Ese organismo deberá coordinar con ARCA la implementación de los aplicativos necesarios en un plazo de 60 días desde la promulgación de la ley. A partir de la información relevada, también se buscará consolidar una base de indicadores y un mapa de suelos de alcance nacional.
El texto también prevé sanciones para quienes accedan de manera irregular al beneficio fiscal. En esos casos se aplicaría la Ley de Procedimientos Tributarios y podrían establecerse multas de entre una y diez veces el beneficio obtenido, además de suspensiones o apercibimientos.
En los fundamentos, Ardohain sostiene que la propuesta intenta “subsanar esta deuda histórica” vinculada a políticas de conservación de suelos que nunca lograron implementación efectiva a escala nacional.
La apuesta política del proyecto pasa por mostrar compatibilidad entre sustentabilidad y equilibrio fiscal, un aspecto sensible en el actual contexto económico. “Introduce modificaciones de carácter fiscal y dota a la norma de la viabilidad técnica, operativa y financiera necesaria para armonizar la imperiosa protección del recurso suelo con las metas de equilibrio fiscal”, argumenta el texto.
🖋 presenté hoy un proyecto de Ley para la CONSERVACIÓN Y MEJORAMIENTO DE LA FERTILIDAD DE LOS SUELOS DE USO AGROPECUARIO
— Martin Ardohain (@catoardohain) May 22, 2026
Este diseño técnico
demuestra un costo fiscal neto nulo. La menor recaudación inicial en
Ganancias se compensa completamente por el...
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Además, el diputado nacional destaca el efecto multiplicador que tendría sobre el empleo privado, la actividad industrial ligada a insumos agrícolas y el ingreso de divisas genuinas a través de una mayor producción exportable.