La Cámara de Diputados volvió a colocar sobre la mesa uno de los debates más delicados y trascendentes vinculados a derechos individuales, salud y bioética.
Un proyecto presentado en el Congreso propone legalizar la eutanasia y la muerte médicamente asistida en Argentina, abriendo una discusión que ya provocó fuertes posiciones en distintos países del mundo.
La iniciativa plantea regular el acceso a la denominada "Asistencia Médica para Morir", un mecanismo destinado a personas con enfermedades graves e incurables o padecimientos que generan sufrimientos permanentes considerados intolerables.
🔴El diputado Esteban Paulón presentó un proyecto para legalizar la eutanasia en Argentina. El proyecto fue presentado bajo el nombre Ley de Muerte Voluntaria Médicamente Asistida. "Por el derecho a decidir, y la libertad de poder hacerlo", afirmó el diputado en su cuenta de X. pic.twitter.com/Wzx1cgFbyP
— Breve (@SomosBreve) May 26, 2026
El proyecto impulsa además una modificación de normas centrales del sistema jurídico argentino y podría abrir una discusión parlamentaria de enorme impacto político y social.
La propuesta fue impulsada por el diputado Esteban Paulón y establece una diferencia entre dos procedimientos.
Por un lado, contempla la eutanasia, entendida como la administración de una sustancia letal por parte de un profesional de la salud a pedido expreso del paciente.
PRESENTARON UN PROYECTO EN EL CONGRESO PARA REGULAR LA EUTANASIA EN ARGENTINA
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El diputado socialista Esteban Paulón presentó un proyecto en el Congreso para regular la "Muerte Voluntaria Médicamente Asistida" en Argentina, que incluye tanto la eutanasia como la muerte asistida… https://t.co/b51KMJsQEK pic.twitter.com/VzjRmdmUqt
Por otro, regula la muerte asistida, mecanismo mediante el cual el médico prescribe o proporciona una sustancia para que sea la propia persona quien la administre.
La iniciativa sostiene que la decisión de cómo atravesar el final de la vida forma parte de uno de los actos más íntimos y personales que puede tomar un ser humano.
En ese sentido, plantea que el Estado debe garantizar mecanismos de acceso, protección y control para evitar situaciones de presión o abuso.
El texto establece una serie de condiciones estrictas para quienes soliciten la asistencia médica para morir. Podrán acceder personas diagnosticadas con enfermedades graves e incurables o con padecimientos crónicos e imposibilitantes que provoquen sufrimiento físico o psíquico persistente.
Además, deberán ser mayores de 16 años, contar con ciudadanía argentina o residencia permanente y manifestar su voluntad de forma libre, consciente e informada.

Uno de los aspectos centrales del proyecto es que la solicitud deberá atravesar diferentes instancias de evaluación médica y psicológica antes de autorizarse.
La propuesta incorpora mecanismos de evaluación específicos. Cada caso deberá ser analizado por un equipo interdisciplinario integrado por profesionales de salud mental, especialistas en cuidados paliativos y expertos en bioética clínica.
El objetivo será acompañar al paciente, garantizar que comprenda el proceso y descartar cualquier situación de presión externa.
Luego intervendrá un médico consultor independiente, que deberá revisar el diagnóstico y confirmar el cumplimiento de todos los requisitos.
Según el proyecto, estos equipos no tendrán capacidad para vetar la decisión, pero sí deberán asegurar que el proceso respete todas las garantías previstas.
Uno de los puntos más importantes es la incorporación del procedimiento dentro del Programa Médico Obligatorio. De avanzar la iniciativa, tanto la eutanasia como la muerte asistida tendrían cobertura integral y sin copagos.
Además, el proyecto propone modificar el Código Penal para excluir de responsabilidad criminal a profesionales de la salud que intervengan siguiendo estrictamente los protocolos legales. La excepción no alcanzaría a quienes incumplan procedimientos o ejerzan presión sobre pacientes.
La propuesta argentina aparece en medio de una discusión regional cada vez más intensa. Uruguay se convirtió recientemente en uno de los países pioneros al aprobar una legislación específica y realizar la primera eutanasia legal bajo el nuevo marco normativo.
Colombia, por su parte, amplió progresivamente el acceso mediante decisiones judiciales y reformas sanitarias. Ahora Argentina comienza a recorrer un camino similar.
El debate recién empieza, pero promete convertirse en una de las discusiones parlamentarias más sensibles y trascendentes de los próximos años.
ND