El Gobierno nacional formalizó el envío al Senado de un proyecto de ley que busca derogar la normativa de Etiquetado Frontal de Alimentos. La iniciativa, que pretende eliminar los sellos de advertencia sobre excesos de azúcares, grasas y sodio, encendió un debate urgente sobre el rol del Estado en la regulación sanitaria frente a la presión de la industria alimenticia. En este escenario, las críticas no solo provinieron de bloques opositores, sino de figuras con peso propio en el interior del país.
Uno de los voceros más enfáticos contra la medida fue el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros. En una entrevista y en redes sociales, el funcionario provincial no solo cuestionó el argumento oficial de la "libertad", sino que expuso su historia de vida marcada por una transformación física radical tras años de padecer obesidad crónica, una experiencia que utiliza para rechazar cualquier intento de desregular el acceso a la información nutricional.
El ministro cordobés Juan Pablo Quinteros rechazó la derogación del Etiquetado Frontal de Alimentos impulsada por el Gobierno de Javier Milei, argumentando que derogar el etiquetado constituye un retroceso en salud pública y una toma de partido por la desinformación, al tiempo que relató su propia experiencia de vida tras someterse a una gastrectomía en manga para superar su adicción a la comida.

Según el Gobierno, los octógonos negros inducen a interpretaciones imprecisas y confunden al consumidor. "El ordenamiento jurídico alimentario nacional ya cuenta con un sistema obligatorio de información nutricional armonizado", argumentan desde la Casa Rosada, sugiriendo que la normativa vigente, sancionada con amplio consenso en 2021, debe reemplazarse por estándares menos restrictivos para las estrategias comerciales.
Derogar la Ley de Etiquetado Frontal no es “dar libertad”. Es tomar partido por la desinformación.
— Juan Pablo Quinteros (@QuinterosJP) May 26, 2026
El Gobierno Nacional decidió proteger más a las grandes industrias que al derecho de la gente a saber qué consume.
Los ultraprocesados no son alimentos saludables y ocultarlo… https://t.co/ySIKE4G33D
"La Ley de Etiquetado Frontal no prohíbe nada. Solo dice la verdad. Y parece que la verdad molesta cuando afecta negocios multimillonarios", dijo el funcionario en sus redes sociales. Quinteros hizo hincapié en que la desinformación es un factor de riesgo sanitario, ya que la población termina consumiendo excesos de sodio, grasas y azúcares sin advertencias claras, lo que eleva las tasas de diabetes y enfermedades cardiovasculares que el sistema de salud pública luego debe absorber.
En la entrevista concedida a Argentina 12, Quinteros abrió su historia personal para explicar su férrea postura contra la industria. El funcionario detalló que su transformación de salud comenzó años atrás tras una cirugía bariátrica: "Lo mío fue una gastrectomía en manga. La reducción del estómago. Dejan todo, lo que cortan es el estómago y lo engrapan. Es para que quede muy chico".
[16 DE DICIEMBRE]
— Juan Pablo Quinteros (@QuinterosJP) December 16, 2022
Un día como hoy de 2009 mi vida cambió para siempre.
A 13 años de haber comenzado el camino para recuperar mi salud renuevo mi agradecimiento al equipo médico que comanda el Dr. Federico Moser y a quienes me acompañaron en esta etapa.
La lucha es día a día. pic.twitter.com/NK4rsHSgUg
El ministro dijo: "Mi estómago tenía el tamaño más o menos de una pelota de rugby y queda como una banana". Pese a la intervención quirúrgica, Quinteros enfatizó que la lucha contra la obesidad es una enfermedad crónica que requiere un cambio de hábitos sostenido en el tiempo. "El médico me dijo que con sus manos iba a producir el 30% de mi transformación futura pero el otro 70% estaba en mi cabeza", recordó el titular de la cartera de Seguridad cordobesa.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, dijo: "La industria y el marketing no le pueden ganar a la salud pública. Encima en un Gobierno que ha abandonado a la salud pública, que la ha dejado completamente desamparada, y que a las provincias no nos pone un peso en salud pública. Somos las provincias las que nos hacemos cargo de la salud pública"

Y agregó: "La desinformación también enferma. Estar informado fue un avance absolutamente importante. Yo no puedo creer cómo en tan pocos años pasamos de una ley votada por amplísima mayoría a derogarlo, no lo podría entender. Por más que haya cambiado la composición, cómo una sociedad que avanzó claramente en un sentido podrían cambiar tanto de opinión. A favor de la libertad, dicen, ¿De la libertad de quién? No hay mayor libertad que la información".
La derogación de la ley presenta un panorama parlamentario incierto. Mientras que en 2021 la normativa se aprobó con un respaldo contundente, hoy el oficialismo necesita articular apoyos con sectores del radicalismo y el PRO que, en el pasado, mostraron fisuras internas respecto a la regulación alimentaria. El Senado, presidido por Victoria Villarruel, será el escenario donde los gobernadores de provincias productoras de azúcar y granos tendrán la llave para definir si el Ejecutivo logra sus objetivos.

Por el momento, las bancadas opositoras califican al proyecto oficialista como un "retroceso" y denuncian la influencia de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL). La organización empresarial, históricamente liderada por Daniel Funes de Rioja, ha sido la principal impulsora de la flexibilización de los controles de rotulado y publicidad de alimentos.
Desde su implementación, la ley ha sido respaldada por sociedades científicas y organismos como UNICEF. Los datos oficiales muestran que una gran parte de la población cambió sus hábitos de compra tras observar los sellos de advertencia en góndolas, principalmente en categorías como bebidas azucaradas, snacks y productos de repostería.

Para sectores como la Fundación Interamericana del Corazón (FIC), cualquier intento de derogación representa un "grave retroceso" en la protección de la población vulnerable, desmantelando una herramienta que permitió bajar el consumo de productos considerados nocivos.
TM