26/05/2026 - Edición Nº1204

Política

Proyecto de derogación

Etiquetado Frontal: un ministro de Córdoba cruzó a Milei y relató su lucha

26/05/2026 | Juan Pablo Quinteros, ministro de Seguridad cordobés, rechazó la idea del Gobierno de eliminar los octógonos.



El Gobierno nacional formalizó el envío al Senado de un proyecto de ley que busca derogar la normativa de Etiquetado Frontal de Alimentos. La iniciativa, que pretende eliminar los sellos de advertencia sobre excesos de azúcares, grasas y sodio, encendió un debate urgente sobre el rol del Estado en la regulación sanitaria frente a la presión de la industria alimenticia. En este escenario, las críticas no solo provinieron de bloques opositores, sino de figuras con peso propio en el interior del país.

Uno de los voceros más enfáticos contra la medida fue el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros. En una entrevista y en redes sociales, el funcionario provincial no solo cuestionó el argumento oficial de la "libertad", sino que expuso su historia de vida marcada por una transformación física radical tras años de padecer obesidad crónica, una experiencia que utiliza para rechazar cualquier intento de desregular el acceso a la información nutricional.

El ministro cordobés Juan Pablo Quinteros rechazó la derogación del Etiquetado Frontal de Alimentos impulsada por el Gobierno de Javier Milei, argumentando que derogar el etiquetado constituye un retroceso en salud pública y una toma de partido por la desinformación, al tiempo que relató su propia experiencia de vida tras someterse a una gastrectomía en manga para superar su adicción a la comida.

La ofensiva del Gobierno contra el Etiquetado Frontal de Alimentos

El Poder Ejecutivo envió al Senado un proyecto de ley destinado a eliminar la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, popularmente conocida como Ley de Etiquetado Frontal. Los fundamentos presentados por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Salud, Mario Lugones, sostienen que el actual sistema genera "limitaciones técnicas, regulatorias, operativas y económicas" para la industria nacional.

Según el Gobierno, los octógonos negros inducen a interpretaciones imprecisas y confunden al consumidor. "El ordenamiento jurídico alimentario nacional ya cuenta con un sistema obligatorio de información nutricional armonizado", argumentan desde la Casa Rosada, sugiriendo que la normativa vigente, sancionada con amplio consenso en 2021, debe reemplazarse por estándares menos restrictivos para las estrategias comerciales.

El relato de Juan Pablo Quinteros

El ministro cordobés, quien anteriormente fue concejal en su ciudad, recordó su lucha legislativa por prohibir la venta de ultraprocesados en las líneas de caja de los supermercados. Quinteros sostiene que los sellos negros no prohíben ninguna clase de consumo, sino que garantizan un derecho básico: saber qué están comprando las familias.

"La Ley de Etiquetado Frontal no prohíbe nada. Solo dice la verdad. Y parece que la verdad molesta cuando afecta negocios multimillonarios", dijo el funcionario en sus redes sociales. Quinteros hizo hincapié en que la desinformación es un factor de riesgo sanitario, ya que la población termina consumiendo excesos de sodio, grasas y azúcares sin advertencias claras, lo que eleva las tasas de diabetes y enfermedades cardiovasculares que el sistema de salud pública luego debe absorber.

Una batalla personal: la gastrectomía en manga

En la entrevista concedida a Argentina 12, Quinteros abrió su historia personal para explicar su férrea postura contra la industria. El funcionario detalló que su transformación de salud comenzó años atrás tras una cirugía bariátrica: "Lo mío fue una gastrectomía en manga. La reducción del estómago. Dejan todo, lo que cortan es el estómago y lo engrapan. Es para que quede muy chico".

El ministro dijo: "Mi estómago tenía el tamaño más o menos de una pelota de rugby y queda como una banana". Pese a la intervención quirúrgica, Quinteros enfatizó que la lucha contra la obesidad es una enfermedad crónica que requiere un cambio de hábitos sostenido en el tiempo. "El médico me dijo que con sus manos iba a producir el 30% de mi transformación futura pero el otro 70% estaba en mi cabeza", recordó el titular de la cartera de Seguridad cordobesa.

Críticas de Juan Pablo Quinteros al gobierno de Javier Milei

El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, dijo: "La industria y el marketing no le pueden ganar a la salud pública. Encima en un Gobierno que ha abandonado a la salud pública, que la ha dejado completamente desamparada, y que a las provincias no nos pone un peso en salud pública. Somos las provincias las que nos hacemos cargo de la salud pública"

Y agregó: "La desinformación también enferma. Estar informado fue un avance absolutamente importante. Yo no puedo creer cómo en tan pocos años pasamos de una ley votada por amplísima mayoría a derogarlo, no lo podría entender. Por más que haya cambiado la composición, cómo una sociedad que avanzó claramente en un sentido podrían cambiar tanto de opinión. A favor de la libertad, dicen, ¿De la libertad de quién? No hay mayor libertad que la información".

El debate en el Congreso y el rol de los aliados

La derogación de la ley presenta un panorama parlamentario incierto. Mientras que en 2021 la normativa se aprobó con un respaldo contundente, hoy el oficialismo necesita articular apoyos con sectores del radicalismo y el PRO que, en el pasado, mostraron fisuras internas respecto a la regulación alimentaria. El Senado, presidido por Victoria Villarruel, será el escenario donde los gobernadores de provincias productoras de azúcar y granos tendrán la llave para definir si el Ejecutivo logra sus objetivos.

Por el momento, las bancadas opositoras califican al proyecto oficialista como un "retroceso" y denuncian la influencia de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL). La organización empresarial, históricamente liderada por Daniel Funes de Rioja, ha sido la principal impulsora de la flexibilización de los controles de rotulado y publicidad de alimentos.

El impacto sanitario de la Ley de Etiquetado Frontal

Desde su implementación, la ley ha sido respaldada por sociedades científicas y organismos como UNICEF. Los datos oficiales muestran que una gran parte de la población cambió sus hábitos de compra tras observar los sellos de advertencia en góndolas, principalmente en categorías como bebidas azucaradas, snacks y productos de repostería.

  • Derecho al saber: la normativa permite identificar excesos en nutrientes críticos de manera simple.
  • Prevención: ayuda a reducir el consumo de productos ultraprocesados vinculados directamente con el sobrepeso infantil.
  • Información: permite la comparación efectiva entre productos, algo que las tablas nutricionales en letra pequeña dificultaban.

Para sectores como la Fundación Interamericana del Corazón (FIC), cualquier intento de derogación representa un "grave retroceso" en la protección de la población vulnerable, desmantelando una herramienta que permitió bajar el consumo de productos considerados nocivos.

TM

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