Mientras en el Congreso nacional el oficialismo empuja la eliminación de las PASO bajo el argumento del ahorro fiscal y el desgaste electoral, en Mendoza el radicalismo tomó distancia de la avanzada libertaria y salió a defender el sistema de primarias. El encargado de hacerlo fue el ministro de Gobierno, Natalio Mema, quien aseguró que en la provincia la herramienta “ha sido útil” y remarcó que las fórmulas que terminaron gobernando Mendoza desde 2015 surgieron precisamente de internas abiertas y no de acuerdos cerrados entre dirigentes.
La postura no es menor. En momentos donde Javier Milei intenta imponer una lógica de concentración política y orden vertical dentro de las alianzas, el gobierno de Alfredo Cornejo eligió reivindicar un esquema que, justamente, limita el poder de las cúpulas partidarias. “No queremos que sean tres personas las que definan quién es candidato”, planteó Mema, dejando en claro que Mendoza no está dispuesta a alinearse automáticamente con la estrategia nacional de La Libertad Avanza.
Mema recordó que las PASO mendocinas definieron candidaturas tanto en el oficialismo como en la oposición, incluyendo la interna de 2023 entre Alfredo Cornejo y Luis Petri dentro de Cambia Mendoza. Para el funcionario, el sistema permitió que “los ciudadanos terminen siendo protagonistas” y evitó que las listas se resolvieran únicamente en negociaciones de despacho.

La defensa del mecanismo también aparece atravesada por el nuevo escenario político provincial. La UCR mendocina mantiene un vínculo de cooperación con La Libertad Avanza y el PRO, pero en el fondo ya se asoma una discusión por liderazgos y candidaturas hacia 2027. En ese contexto, sostener las PASO también funciona como una garantía para ordenar futuras disputas internas sin romper alianzas antes de tiempo.
Aunque defendió el sistema, Mema admitió que podrían impulsarse modificaciones para evitar abusos vinculados al financiamiento electoral o a la proliferación de sellos menores. “Hay cuestiones que seguramente habrá que revisar”, reconoció, aunque aclaró inmediatamente que el problema no es la existencia de las PASO sino algunos aspectos operativos.

El ministro también insistió en la necesidad de abaratar costos y reducir la cantidad de veces que la ciudadanía debe ir a votar, pero remarcó que eso no implica eliminar las primarias. “Las PASO en Mendoza funcionaron”, sostuvo, en un mensaje que también parece dirigido hacia la Casa Rosada, donde el discurso anticasta convive cada vez más con acuerdos cerrados y armado político concentrado en pocas manos.