El Ministerio de Salud de la Nación oficializó la creación del Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (PRONAC-ACV), una iniciativa destinada a mejorar la detección, derivación y atención de pacientes con ACV en todo el país.
La medida fue formalizada mediante la Resolución 609/2026, firmada por el ministro de Salud, Mario Lugones, y publicada en el Boletín Oficial. El nuevo esquema apunta a establecer un sistema nacional coordinado para responder de manera rápida y protocolizada ante uno de los problemas sanitarios más graves de la Argentina.
La normativa también crea el denominado “Código ACV Nacional”, un mecanismo obligatorio de activación inmediata frente a casos sospechosos de accidente cerebrovascular.
En los fundamentos de la resolución, el Ministerio de Salud advirtió que el accidente cerebrovascular constituye una de las principales causas de muerte y la primera causa de discapacidad adquirida en adultos en la Argentina.
Según detalla el texto oficial:
La cartera sanitaria sostuvo además que existe evidencia científica nacional e internacional que demuestra que tratamientos como la trombólisis intravenosa y la trombectomía mecánica reducen significativamente la mortalidad y la discapacidad severa cuando son aplicados a tiempo.
En ese marco, el Gobierno remarcó que actualmente hay fuertes desigualdades territoriales en el acceso a terapias de reperfusión debido a la falta de articulación entre provincias y a la inexistencia de un sistema nacional unificado de derivación.
El Programa Nacional para el Diagnóstico y Tratamiento del Accidente Cerebrovascular (PRONAC-ACV) funcionará bajo la órbita de la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias (DINESA), dependiente de la Secretaría de Gestión Sanitaria.
El objetivo central del programa será organizar una red nacional de atención para pacientes con sospecha de ACV, garantizando:
El Ministerio de Salud explicó que el programa no implicará nuevas erogaciones presupuestarias nacionales y que buscará coordinar recursos ya existentes dentro del sistema sanitario.
Uno de los puntos centrales de la resolución es la creación del Código ACV Nacional, un procedimiento sanitario obligatorio para responder de manera inmediata ante síntomas compatibles con un accidente cerebrovascular.
El sistema deberá activarse desde el primer contacto del paciente con el sistema de salud y funcionará mediante una plataforma informática oficial denominada “Stroke app”.
El esquema estará dividido en cuatro módulos:
La activación del código se realizará una vez cargados los datos clínicos en el sistema oficial.
La resolución establece que el Código ACV Nacional deberá activarse frente a signos neurológicos súbitos compatibles con un accidente cerebrovascular, incluso antes de contar con estudios por imágenes.
Entre los síntomas contemplados aparecen:
La normativa aclara que podrán utilizarse herramientas de apoyo como las escalas FAST, BEFAST o NIHSS, aunque su uso no será obligatorio para activar el protocolo.

El protocolo será obligatorio para todos los centros acreditados dentro del programa nacional y deberá activarse en distintos niveles del sistema sanitario:
La resolución remarca que no será necesario esperar una confirmación diagnóstica definitiva para iniciar el procedimiento.
El nuevo esquema sanitario prevé una red coordinada de derivación para reducir los tiempos críticos de atención.
Cuando se active el Código ACV Nacional, el sistema enviará alertas automáticas simultáneas a un Centro Coordinador Regional, un Centro Asociado para ACV y al SAME prehospitalario.
A partir de allí se definirá el establecimiento de destino, la complejidad requerida, la disponibilidad operativa en tiempo real y la eventual derivación interinstitucional.
La intención oficial es evitar demoras en pacientes que necesitan tratamientos complejos y garantizar que sean derivados al centro adecuado dentro de las ventanas terapéuticas críticas.
El programa incorpora un módulo específico de rehabilitación y seguimiento posterior al alta médica.
Según la normativa, una vez superada la etapa aguda del ACV, el paciente ingresará a un circuito de rehabilitación temprana, continuidad de cuidados, seguimiento clínico y monitoreo evolutivo.
La cartera sanitaria destacó que uno de los objetivos del programa es reducir la discapacidad severa y, con ello, disminuir los costos asociados a rehabilitación prolongada y cuidados permanentes.