Julie Andrews volvió a captar la atención internacional tras pasar más de tres años alejada de los focos y de los eventos públicos. A sus 90 años de edad, la protagonista de clásicos inolvidables como Mary Poppins y La novicia rebelde reapareció a través de un mensaje grabado en video. La pieza audiovisual fue presentada durante el fin de semana en el marco de la séptima conferencia anual del Congreso Mundial de Parkinson.
En el metraje, filmado desde un sillón de su casa, la ganadora del premio Óscar se dirigió a la audiencia para darles la bienvenida e inaugurar formalmente las jornadas del evento. Durante su intervención, la artista enfatizó la importancia de la investigación médica y el esfuerzo colectivo frente a esta condición de salud. Al respecto, expresó con firmeza: "Su participación es invaluable mientras buscamos encontrar una cura para esta terrible enfermedad".

La estrella británica no ocultó su empatía hacia las personas que conviven con este padecimiento neurodegenerativo, admitiendo que está al tanto de los duros efectos que provoca tanto en los pacientes como en sus entornos cercanos. La actriz manifestó: "Que todos nos convirtamos en un faro de luz para detenerla en seco". Asimismo, quiso dejar en claro su compromiso absoluto con la causa al añadir de manera optimista: "Cuenten conmigo como un hilo rojo. Gracias".
Esta aparición contrasta con su última presencia en un evento masivo, la cual tuvo lugar en marzo de 2023. En aquella oportunidad, la actriz asistió a la grabación del programa televisivo especial en homenaje al cumpleaños número 90 de su entrañable amiga, la comediante Carol Burnett. La relación entre Andrews y Burnett se extiende por más de seis décadas, compartiendo un lazo tan estrecho que la humorista estadounidense es la madrina de la hija de Julie, Emma Walton Hamilton.

A pesar de haberse mantenido retirada de las alfombras rojas, la intérprete ha continuado activa en proyectos creativos junto a su hija, como la promoción de un audiolibro infantil en 2024. Este tipo de trabajos literarios le han permitido canalizar su talento tras la pérdida de su registro vocal debido a una intervención quirúrgica en la garganta en 1997. Según recordó la propia Andrews, una frase de su hija transformó su perspectiva para siempre: "Un día estaba lamentando mi destino y extrañando mucho el hecho de que no podía cantar porque la cirugía salió mal y me quitó la capacidad de hacer lo que amo hacer, y Emma dijo: 'No, mamá, simplemente encontraste otra forma de compartir tu voz'".