27/05/2026 - Edición Nº1205

Política

Clima electoral

¿Milei 2027? El cansancio por la economía cambia el humor de los votantes

27/05/2026 | Tres estudios nacionales muestran desgaste económico, malestar social y un techo electoral más ajustado para 2027.



“Voy a ser reelecto en 2027”. La frase de Javier Milei dejó de ser apenas una consigna repetida dentro de La Libertad Avanza para convertirse en objeto de análisis concreto de las consultoras. Y aunque el Presidente todavía conserva un núcleo duro competitivo y sigue liderando individualmente muchos escenarios electorales, las últimas encuestas empiezan a mostrar algo que en el oficialismo miran de reojo: el desgaste económico ya comienza a perforar parte del entusiasmo social que acompañó el inicio de la gestión.

Tres estudios nacionales —de Proyección Consultores, Sentimientos Públicos y Equipo Mide— coinciden en un diagnóstico incómodo para el Gobierno. Milei mantiene un piso electoral sólido, pero aparece cada vez más condicionado por un techo que, al menos por ahora, parece difícil de romper. El fenómeno no implica un derrumbe inmediato del oficialismo, pero sí refleja una sociedad donde el ajuste permanente empezó a convivir con cansancio, preocupación económica y señales de frustración incluso entre votantes que acompañaron al libertario en 2023.

El voto duro resiste, pero el rechazo crece

La encuesta de Equipo Mide, realizada sobre 1.915 casos, muestra que apenas el 24% asegura que volvería a votar “seguro” a Milei en 2027, mientras otro 13% dice que “podría llegar a hacerlo”. En conjunto, el potencial electoral del Presidente alcanza el 37%, pero el dato que sobresale es otro: un 58% respondió que nunca volvería a votarlo para un segundo mandato. El estudio de Sentimientos Públicos incluso fue más duro y elevó el rechazo a la reelección hasta el 73,5%.

Más allá de las diferencias metodológicas, las tres consultoras detectan el mismo movimiento: Milei sigue teniendo un electorado muy fiel, ideológicamente intenso y altamente movilizado, pero también crece un bloque social que dejó de ver al Gobierno como una promesa de cambio para empezar a percibirlo como parte del problema cotidiano. El “no hay alternativa” todavía sostiene parte del respaldo libertario, aunque cada vez alcanza menos para tapar el desgaste económico.

La economía empieza a pasar factura

Los números económicos aparecen como el principal condicionante del proyecto reeleccionista. Según Equipo Mide, el 60% asegura que su situación personal empeoró desde la llegada de Milei a la Casa Rosada y apenas el 18% dice estar mejor. Además, el 58% cree que el país va en la dirección equivocada y el 63% considera que en los próximos meses la situación seguirá igual o peor.

El dato más sensible para el oficialismo es que el desgaste ya no se limita únicamente al electorado opositor. Un 20% afirmó que apoyó inicialmente al Gobierno pero dejó de hacerlo porque se sintió defraudado. Incluso aparecen señales de fuga entre sectores que habían acompañado a Patricia Bullrich y luego migraron hacia La Libertad Avanza. La lógica de “aguantar el ajuste porque después viene el crecimiento” empieza a chocar con una vida cotidiana donde los salarios siguen perdiendo contra los servicios, el empleo preocupa más que la inflación y el humor social se vuelve menos tolerante.

Kicillof aparece competitivo y el peronismo vuelve a escena

En términos electorales, Milei sigue encabezando los escenarios individuales, aunque sin la ventaja amplia que imaginaba el oficialismo meses atrás. Según Equipo Mide, hoy obtendría un 28% de intención de voto contra un 22% de Axel Kicillof. Más atrás aparecen Mauricio Macri con 8%, Victoria Villarruel con 4% y Sergio Massa también con 4%.

El estudio de Proyección Consultores además midió un eventual ballotage entre Milei y Kicillof. Allí el Presidente aparece arriba con 44,9% contra 40,7% del gobernador bonaerense, en un escenario que refleja una polarización intensa y un peronismo que, aun golpeado y dividido, vuelve a mostrarse competitivo cuando la discusión se ordena alrededor del rechazo al ajuste.

El desafío libertario: romper el techo

Las encuestas dejan un mensaje doble para el oficialismo. Milei sigue siendo el dirigente con mayor centralidad política del país y conserva capacidad para ordenar electoralmente a la derecha y al voto anti kirchnerista. Además, una eventual alianza con sectores del PRO todavía mantiene niveles altos de aceptación social.

Pero también muestran que el Gobierno empieza a entrar en una etapa distinta. La inflación dejó de ser el único tema y ahora el empleo, los ingresos y la vida cotidiana pasan al centro de la escena. El desafío ya no parece ser solamente sostener el núcleo duro libertario, sino convencer a una mayoría social que empieza a preguntarse cuánto tiempo más está dispuesta a soportar el ajuste esperando resultados que todavía no llegan.